Por Sabino Cruz V.

¿Se acuerda de esta frase? Si estudió antes de la reforma de 1973, quizás le tocó llevar al/la [email protected] su regalito, participar en el festival que se hacía en el patio de la escuela, disfrutar de los alimentos que los padres llevaban para agasajar a los mentores de sus hijos; es más, hasta habrá cantado la pieza de moda, el poema que más le gustaba a su querido profesor(a) o simplemente habría tenido la oportunidad de convivir con aquel/aquella hombre/mujer que daba miedo cuando entraba al salón, que si no traía la tarea podía recibir un castigo, sin que por esto padre alguno entrara en su defensa.

De Víctor Bravo Ahúja a Emilio Chuayffet Chemor muchas reformas median entre ellos y lo que hoy los mayores -junto con los millones de niños/jóvenes en edad de estudio-  “sufrimos”, no sólo por las protestas manifiestas, sino por todos los experimentos reformistas; con el consecuente desgaste/malestar social y, la aún sin alcanzar, calidad educativa.

A esto agréguele el desprestigio del gremio, muchas veces ganado por méritos propios, otras por la oprobiosa corrupción de los líderes -ya no pensemos en Elba Esther y si círculo inmediato- sino en los secretarios seccionales que tienen en el magisterio su fuente inagotable de ingresos; sea por la vía nominal (más de 100 horas semana/mes) o por los negocios satélites, que van desde la venta de plazas o el apañamiento de direcciones escolares/inspecciones/becas para familiares/[email protected] íntimos/compadres/[email protected]/políticos, la concesión de tiendas escolares, uniformes, etcétera.

Ahora que como dicen en el pueblo, la culpa no es del ladino sino de quien lo hace compadre, por lo que mucha responsabilidad compartida tenemos los miles de [email protected] [email protected], junto con los padres de familia apolíticos, al ser contribuyentes a los activos millonarios de los “pocos felices” que conforman el Equipo Político que regentea la educación federalizada de Veracruz, el cual sigue haciendo de las suyas; y si lo duda ahí están los dos textos ampliamente documentados por Luis Ortiz Ramírez sobre Sergio Pérez y Quintana y Gilberto Nieto Aguilar en el portal sociedadtrespuntocero.com

Por otro lado, pero sobre el mismo tema, déjeme le cuento que ahora que los gobernadores firmaron los “Convenios de Automaticidad” salió a relucir que el estado de Veracruz junto con Sinaloa, Tamaulipas, Quintana Roo y San Luis Potosí, no entregaron su Catálogo de Prestaciones y Deducciones a la SEP, como lo establece el artículo 73 de la Ley de Coordinación Fiscal, por lo que no podremos saber los bonos, compensaciones, estímulos y gratificaciones resultante de las negociaciones que el secretario general de las sección 32 hacía con el gobernador en turno.

Así las cosas por estos lares. Queda la esperanza de que con la Ley de Educación regrese el estado de derecho a las aulas [si es que alguna vez lo estuvo], que los cacicazgos sindicales sean simples referentes de la antidemocracia; pero sobre todo, que quienes se haya beneficiado, para sí o sus allegados, se les aplique todo el rigor de la ley, pues es humanamente inconcebible que un individuo acumule más de 100 horas en sus plazas.

El comentario breve

En otra entrega comenté la actividad que un grupo de poetas, narradores, ensayistas o simples degustadores de la palabra oral/escrita están haciendo, para conmemorar los cien años del nacimiento de Octavio Paz; labor que para muchos pasa desapercibida, empezando por las autoridades estatales y/o municipales, por lo que, desde este espacio invito/reclamo/denuncio a quien resulte responsable de que ponga los ojos en el Colectivo Xanatlá Nakú y su evento “Los cien de Paz”.

Oiga y ya andando en reclamos, no le parece que fue desatinada la declaración del alcalde de Xalapa Américo Zúñiga Martínez sobre la reacción de la conductora que le echó el coche a quienes se manifestaban en la Av. Arco Sur, pues esto es producto de un “hartazgo” ciudadano por el bloqueo de la vialidad. Mire que decir eso cuando el partido que lo encumbró emplea el acarreo e invasión de calles en sus concentraciones partidistas o como medida de presión para defenestrar a un correligionario.

Por último, acepte mis felicitaciones si usted es [email protected], así como mi reconocimiento al trabajo que realiza todos los días en las aulas, aún en la condiciones más adversar. Cómo usted, hay miles de compañ[email protected] que han hecho del magisterio un apostolado, y que gracias a ellos y usted [email protected], por el mundo hay hombre y mujeres ecológicamente responsables.