Por Mario Mijares

 

El peor castigo para el hombre de bien, cuando se niega a gobernar a los demás consiste en ser gobernado por otro hombre peor que él. Sócrates, Diálogos, La República, p. 449.

1.- Señor Alfonso Cuarón, es a través de este escrito que me permito solicitarle que recapitule su posición crítica ante el gobierno mexicano. Lo anterior es por la simpatía que siento por usted, y no me gustaría en el mejor de los casos, sufriera una decepción, como muchos otros, con este pueblo mexicano apático. Y en el peor de los casos, que usted saliera dañado, sin siquiera obtener una respuesta de una clase media mediatizada y poco ilustrada, quienes lo dejarían morir solo. Las múltiples razones para realizar tal petición, son las que en seguida me permito exponer. Todo ello, es a pesar de una buena cantidad de tocadores de flautas, quienes siguen pitando para que usted, como intelectual comprometido, amplié su oportuna crítica, una diatriba de un personaje que se indigna ante la venta de esta nación.

Ahora bien, después del primer impacto de sus diez preguntas a EPN, respecto a las reformas a la Carta Magna, hace unos días, usted lanzó una “última interpelación” al presidente de México. En esta, usted demanda realizar al menos tres debates en televisión abierta, en horario “prime” y cobertura amplia sobre la reforma energética. Pero antes me permito apuntar para información de muchos que aún no lo ubican. Usted es guionista, productor y director de cine mexicano. Ganador en 2014 del Premio de la Academia como Mejor Director. Usted, creció cerca de los Estudios Churubusco en la Ciudad de México. Estudio en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM. En el CUEC realizó un cortometraje llamado “Vengeance is mine”; sin embargo, decidió dejar la institución debido a que no recibió la autorización para que pudiera comercializar su cortometraje.

2.- Le comento que después de cientos de años sin que México lograra constituirse, le llegó por fin la oportunidad, en la cual todas clases sociales del país, firmaron el pacto político, y que finalmente lo plasmaron en la Constitución de 1917. Una vez pacificado el país, en los gobiernos donde los militares políticos estuvieron al frente, en ese tiempo algunos jóvenes intelectuales empezaron a acompañar a estos gobiernos de carácter republicano. Esos en su mayoría universitarios, empezaron a colocarse no únicamente dentro del gobierno, sino también en  las empresas privadas, en agrupaciones políticas ysindicales. Pero sobre todo, desde sus trincheras, en donde sus plumas, fueron los artífices de la crítica, tanto pública como privada.

Con todo eso, al finalizar los gobiernos republicanos, los presidentes mexicanos, que habían permitido este tipo de cooperación por parte de los intelectuales, fue prescindida. Al inicio de los llamados presidentes civiles, todos ellos empezaron a cerrar las puertas a los intelectuales críticos. De esa manera promovieron a jóvenes inteligentes, pero ahora, todos ellos, serían los cortesanos del gobierno o aduladores del presidente.

A partir de esa época, toda  “consciencia crítica” no sólo fue reprimida, sino encarcelada. Sólo me permito dar dos ejemplos, por falta de espacio y fueron; David Alfaro Siqueiros, pintor y considerado como uno de los tres grandes exponentes del muralismo mexicano junto con Diego Rivera y José Clemente Orozco.

El otro es José Revueltas, intelectual escritor, guionista, activista político quien sufre, aparte de su primer encierro en la correccional, tres encarcelamientos más en su vida. En 1932 es enviado de julio a noviembre a las Islas Marías; en 1934, después de organizar una huelga de peones agrícolas en Camarón, Nuevo León, vuelve a ser enviado allí, donde permanece hasta febrero de 1935. El encarcelamiento más conocido es el de 1968. Con motivo del movimiento estudiantil Revueltas es detenido en noviembre de ese año y posteriormente condenado a 16 años de prisión en Lecumberri; es liberado bajo palabra después de dos años de encierro.

Dentro de la desgracia del movimiento estudiantil de 1968, una buena cantidad de hombres y jóvenes intelectuales, abandonaron las trincheras, otros fueron cooptados por los gobiernos posteriores. Hoy día, es un peligro real estar en favor del pueblo mexicano, no únicamente por parte de los intelectuales sino también, los políticos comprometidos, todos ellos, son materialmente liquidados por los irresponsables gobernantes, quienes utilizan todos los aparatos represivos e ideológicos del Estado Mexicano, para lograr los fines del grupo oligarca que tiene secuestrado al país. AMLO, antes y después de las agresiones recibidas, tenía millones de simpatizantes, pero aun así fueron materialmente manipulados y borrados.