Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando oren, no deben ser como los hipócritas; porque a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de los caminos anchos para ser vistos de los hombres».

Este mandamiento cristiano fue pasado por alto por los evangélicos que acudieron al Congreso del Estado de Veracruz a entregar una iniciativa que busca contrarrestar la Ley de Convivencia que permitirá que personas de cualquier género puedan dar valor jurídico a su relación.

Pero no sólo eso, ¿quién permitió que dos farsantes evangélicos, como Guillermo Trujillo y Vicente Hernández, oraran en el Congreso del Estado? ¿Acaso hemos dejado de vivir en un estado laico? Como dice acertadamente el periodista Salvador Muñoz, en un artículo a propósito del tema, el día de mañana no nos espantemos que los brujos de Catemaco o los miembros de la Santa Muerte acudan al Congreso a hacer rituales para obtener reconocimiento jurídico.

Según estos líderes farsantes, si se llegase a aprobar la Ley de Convivencia, «pues no queda más que orar para que no caiga una maldición en nuestro estado».

Fariseos hipócritas, el Mesías al que dicen adorar los señaló hace 2000 años cuando dijo: «Todas las obras que hacen, las hacen para ser vistos por los hombres (…) ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpian el exterior de la copa y del plato, pero por dentro están llenos de saqueo e inmoderación».

La Red Evangélica es una máscara que estos sujetos utilizan para hacer negocios a costa de los supuestos feligreses. Obligados por la Constitución a ser una asociación religiosa (AR), astutos como chacales, prefieren tener la denominación de asociación civil (AC) para con ello obtener recursos de particulares y de instituciones gubernamentales.

Cabe señalar que los líderes de esta red fueron de los más beneficiados en el sexenio de Fidel Herrera Beltrán. Estos pseudolíderes hicieron a un lado la doctrina evangélica y se pusieron a pregonar la doctrina del mesías de Nopaltepec. Entre sus proyectos pretendían organizar en las 100 ciudades más importantes de Veracruz la campaña “40 días de Fidelidad en tu comunidad”. Entre sus absurdas propuestas estaba «Alimentar durante siete semanas a niños de escasos recursos», como si con ello se combatiera la pobreza y el hambre de las poblaciones marginadas. Para ello pedían una donación de 100 mil pesos, una camioneta van, una Lap Top, un cañón de video y una pantalla de 3×3 metros, todo en comodato.

Si usted cree que no obtenían lo que pedían, vaya como ejemplo el convenio que llevaron a cabo por tiempo indeterminado con el Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos (IVEA), que entonces dirigiera el “honesto” Álvaro Cándido Capetillo. Sin importar que la finalidad de la Red Evangélica sea abiertamente religiosa, Capetillo convino con ellos para que los miembros de esta red dieran educación a los adultos.

Por supuesto la labor de la Red Evangélica no es altruista. Tan sólo en un año, 2009, detectamos dos depósitos del IVEA a la cuenta número 50000218206 del banco INBURSA a nombre de Vicente Hernández Martínez, quien funge como asesor de la Red Evangélica. El primer depósito es del 24 de abril de 2009, la referencia es 51486534 y el monto es de 110 mil 250 pesos. El segundo depósito es del 5 de noviembre de 2009, la referencia es 75475956 y el monto es de 75 mil 600 pesos; ambos depósitos son por supuestas conferencias motivacionales. Si tomamos en cuenta la clase de negocios que hacía el extitular del IVEA, podemos deducir que el 50% de esos montos terminaba en los bolsillos de Álvaro Cándido Capetillo.

Pero la codicia de estos líderes va más allá, involucrando incluso a su familia. En agradecimiento a la devoción que rindieran a la doctrina de la “Fidelidad”, el ex gobernador Herrera Beltrán otorgó una concesión de taxi en la ciudad de Xalapa a la esposa de Vicente Hernández, la señora Silvia Billina Bigurra. La concesión es la número T062614 y fue otorgada «por acuerdo de fecha 31 de marzo de 2009, expedido por el Lic. Fidel Herrera Beltrán, Gobernador del Estado de Veracruz».

Cabe recordar que siendo candidato Javier Duarte a la gubernatura, Guillermo Trujillo le ofreció miles de votos para que el priista lograra ser el vencedor. Pero claro, su ofrecimiento buscaba obtener los mismos privilegios que con Fidel tuvieron. Para ello, los líderes de esta red le ofrecieron a Javier Duarte en época de campaña una serie de conferencias tituladas “Conoce de cerca a Javier Duarte”. En una carta muy afectuosa y en tono muy familiar (de la que por cierto tenemos copia), Vicente Hernández le enumera las pautas al entonces candidato de la dinámica de esa conferencia. En el primer rubro, “Javier Duarte de cerca” ofrecen dar información sobre el candidato, el segundo rubro se titula “¿Qué dice su mente y qué dice su corazón?”. El tercero es “Pregúntaselo a él” y por último “Se utilizara (sic) un acróstico del candidato para dar un mensaje a cada auditorio”. Esa vez la sensatez ganó y el proyecto fue echado a la basura.

Pero no se detuvieron ahí. Los mercenarios de la fe siguieron insistiendo. Por supuesto, cada una de las conferencias ofrecidas tiene un costo. La manera como estos sujetos operan en las dependencias de gobierno es solicitando a cada titular un monto determinado, al según para becar a algunos jóvenes asistentes a sus conferencias. «Dependiendo del sapo es la pedrada», por ejemplo, para un evento a realizarse los días 21, 22 y 23 de julio de 2008 enviaron cartas a todos los titulares de las dependencias. Al entonces titular del Instituto Veracruzano de la Juventud, Ariel Patricio Anell, le pedían que apoyara a 200 becarios de a 100 pesos cada uno, lo que hacía un monto de 20 mil pesos, de los que ellos podían dar recibo por donación. Pero para el mismo evento a Alfredo Gándara, entonces director de Comunicación Social, le pedían 150 pesos por becario, señalando que le correspondía apoyar con 45 mil pesos. Y así obtenían de cada dependencia un monto que por supuesto iba a parar a sus bolsillos.

Vicente Hernández fungía en 2011 como director general de IDEA, Instituto de Desarrollo y Actualización. Gracias a los contactos que hizo al presentarse como líder evangélico, presentaba conferencias y “seminarios de calidad”, tales como “Liderazgo y trabajo en equipo”, los cuales ofrece a las distintas dependencias. Tampoco esos seminarios son altruistas. Al director del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos, Fernando Arteaga Aponte, le ofreció dicho seminario para todo el personal de esa dependencia. El seminario de ocho horas tendría un costo de 15 mil pesos más IVA por empleado. Al titular de la SEV, Adolfo Mota, le ofreció el “Diplomado en Desarrollo Humano” con un costo por persona de cuatro mil 900 pesos más IVA por empleado. Por cierto ese diplomado se llevaría a cabo en el auditorio “Sebastián Lerdo de Tejada”, en la sede del Congreso del Estado de Veracruz, exacto, el mismo lugar a donde hace unos cuantos días fueron a orar para que Cuauhtémoc Pola se convirtiera en un hombre… de principios.

El caso es que estos traficantes de la fe lo son también de influencias. Y como se puede dar cuenta, han logrado una fórmula efectiva para vivir de los presupuestos que les arrojan los servidores públicos.

Es por ello que no tienen calidad moral para presentarse ante los representantes del pueblo como personas preocupadas por las virtudes de sus prójimos. Ellos son como esos sepulcros blanqueados por fuera, pero que por dentro están llenos de toda inmundicia.

Para colmo, si son correctos los entrecomillados que el portal alcalorpolítico.com, le asigna a la declaración de Guillermo Trujillo en la que dice: «Ningún poder puede abolir el derecho natural de un hombre y una mujer para contraer matrimonio, ni modificar sus características ni su finalidad», el pseudolíder sólo se está fusilando el apartado 216 del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, del Pontificio Consejo “Justicia y Paz”, que en el rubro sobre Matrimonio, fundamento de la familia, dice: «Ningún poder puede abolir el derecho natural al matrimonio ni modificar sus características ni su finalidad. El matrimonio tiene características propias, originarias y permanentes».

Como se puede notar, esas acciones de intolerancia sólo se podrían esperar de fariseos hipócrita, de mercenarios de la fe, de plagiarios, de líderes espirituales como Guillermo Trujillo y Vicente Hernández, quienes bajaron a su Mesías original de la cruz y pusieron al mesías de Nopaltepec en un pedestal.

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 Armando Ortiz  aortiz52@nullhotmail.com