Que es eterno el círculo vicioso en la administración pública mexicana lo demuestra el caso del ex alcalde de Minatitlán, Leopoldo Torres García, quien hace tres años clamaba en el desierto porque su antecesora en el cargo había cometido irregularidades con el recurso público. Ahora es el propio Torres García a quien el cabildo minatitleco busca para que solvente irregularidades administrativas detectadas por el Orfis en la Cuenta Pública de 2012.

Si su antecesora la libró pese a los graves cargos que se le hicieron, no se cree que Torres no logre saltar esa valla.