la foto

Por Rubén Ricaño Escobar

“El cielo de Xalapa es hermoso y sereno en verano…” explicaba hace 211 años el Barón de Humboldt, quien la bautizó como “La Ciudad de las flores”. Esta región ha sido bendecida por la naturaleza, que la dotó de vastos manantiales y una exuberante vegetación con grandes reservas de bosques de niebla, tenemos una riqueza natural extraordinaria. Durante los siglos XIX y XX, fuimos asiento de movimientos educativos y culturales que nos llenaron de orgullo ante todo el mundo. Xalapa y su región fueron referencia obligada en las artes y la academia; un destino atractivo para visitantes y comerciantes, que encontraron en este sitio condiciones propicias para el esparcimiento y desarrollo.

Nuestro municipio es asiento de importantes instituciones como la Benemérita Escuela Normal Veracruzana que dotó al país de los maestros que necesitaba para llevar la educación a todas sus regiones, la Universidad Veracruzana formadora de los profesionistas en todo el sureste mexicano, el emblemático Museo de Antropología sitio obligado para los estudiosos nacionales y extranjeros, el Instituto Nacional de Ecología y otras instituciones científicas que fortalecen la industria del conocimiento. Las artes han florecido y afianzado en Xalapa gracias a una acertada política cultural desplegada por la Universidad Veracruzana en la segunda mitad del siglo XX y al surgimiento de movimientos y expresiones culturales independientes que han fortalecido todas las ramas de la cultura y que hacen de la ciudad un referente nacional, ahí está la magnífica Orquesta Sinfónica, el Ballet Folklórico, el Tlen Huicani, la Compañía de Teatro, los grupos culturales independientes que se expresan en los diversos espacios culturales de la ciudad en las modalidades de teatro, música, pintura, danza, escultura, fotografía y múltiples disciplinas que enriquecen nuestra vida cultural pues la democratiza poniéndola al alcance de todos haciendo efectiva la frase de que “En Xalapa no es culto quien no quiere pues la cultura es gratis”.

Nuestra ciudad es asiento de los tres poderes del Estado representados por sus excelentes edificios que son el Palacio de Gobierno, el Palacio Legislativo y más recientemente el Palacio de Justicia, su condición de sede de los poderes y sede de nuestra universidad pública y otras universidades privadas le dan un ambiente muy singular a la capital. Pero también es cuna de artistas, de intelectuales, de mujeres y hombres emprendedores que han destacado en nuestro país, podemos decir con certeza que la mayor riqueza de Xalapa son los xalapeños.

Xalapa llegó a ser una ciudad tan agradable y ofrecía tal calidad de vida a sus habitantes que en buena parte del siglo XX mucha gente aspiraba a vivir aquí, incluso de países desarrollados. Cuando reflexionamos sobre estos atributos de nuestro municipio nos damos cuenta de que en realidad siempre lo hemos tenido todo, riqueza natural, riqueza cultural, desarrollo económico y riqueza humana, que si los comparamos con la ciudad que tenemos no se corresponden, por ello al ver hoy la degradación ambiental que sufrimos, el caos de la ciudad que vivimos, el crecimiento anárquico que tenemos, las preguntas obligadas surgen: Si tenemos riqueza humana, ambiental y cultural ¿Qué ocurrió entonces con Xalapa? ¿Por qué la ciudad no está a la altura, ya no de otras ciudades del mundo, sino de las demás capitales del país? ¿Por qué no hemos podido resolver los problemas de movilidad urbana, transporte público, desarrollo urbano, seguridad, contaminación? ¿Por qué no tenemos buenos servicios públicos? Y ¿Por qué tanta pobreza?

Porque lo que no hemos tenido son buenos gobiernos municipales en veinte años, gobernantes capaces de impulsar el desarrollo, liderazgos modernos, incluyentes y maduros capaces de unir a todas las expresiones ciudadanas para construir un escenario de futuro al que aspiran los xalapeños, porque la ineficacia y la corrupción de esos gobiernos, los intereses personales, los intereses de grupos de poder económicos y políticos han sido privilegiados por encima de los ciudadanos. Entre más estudiamos el caso Xalapa, más nos percatamos del gran daño ambiental, social, urbano y económico que le hemos hecho y todos somos responsables de alguna manera de que nuestro municipio sea lo que es. No obstante, soy un convencido de que ha llegado el momento de cambiar esta lamentable realidad, ha llegado el momento de retomar el rumbo extraviado de esta ciudad que a pesar de todo aún tiene solución y esto lo debemos entender todos, usted y yo, los ciudadanos y la clase gobernante, pues la solución solo podrá darse con la participación de todos y eso incluye por supuesto al gobierno municipal que debe dejar de lado ese viejo sistema de trabajo en el que nada más incluye a sus afines y excluye al resto de la gente, eso nos ha causado grave daño.

Hoy estamos ante el gran reto histórico de impedir la completa debacle de esta caótica ciudad, los xalapeños de hoy estamos de frente al desafío y la posibilidad de cambiar definitivamente el rumbo equivocado de nuestro municipio, de aprovechar esas formidables riquezas que son nuestro medio ambiente, la historia, la cultura local y la gente, para construir una ciudad próspera y desarrollada que otorgue a sus habitantes oportunidades de desarrollo pleno y felicidad, esa ciudad humana y de todos de la que hemos hablado en este espacio. Esta es la hora de que el gobierno municipal ponga a las personas en el centro de su interés, es hora de construir la ciudad que de igualdad, justicia, educación, trabajo y salud a las personas que la habitan.

Comentarios a rubenricano@nullcmdmexico.org @rubenricano