RAUL-ARIAS-HDEZ

Xalapa, Ver. 21 de Jun. (SPI).- En gobierno del Estado y Ayuntamientos, hay quienes  manejan importantes presupuestos asistenciales contra pobreza y hambre, pero evitan transparentarlos, denunció el investigador universitario Rafael Arias Hernández.

“No hay padrones, reglas de operación, indicadores y resultados. No evalúan, ni rinden cuentas. Simulan y engañan”, acusó el integrante del Instituto de Investigaciones de estudios Sociales y Económicos de la Universidad Veracruzana.

 Criticó que ineficientes, convenencieros y delincuentes se desgarran las vestiduras por los abundantes pobres y muertos de hambre y que políticos gobernantes o en la oposición  protagonizan conmovedoras defensas hacia los miserables.

“Valioso tiempo y cuantiosos recursos públicos se canalizan a  publicitados mensajes y repetidos discursos oficiales; patéticas fotos e imágenes; enternecedores,  costosos y faraónicos actos públicos; y mucha publicidad  más, de tan inútiles como caras e intrascendentes, actividades gubernamentales”, denunció.

Consideró que las políticas públicas,  programas gubernamentales  y  todo funcionario, deben ser permanentemente evaluados, comprobar si como servidores públicos  sirven y son eficientes y honestos.

“Consecuentemente,  en combate a la pobreza y delincuencia, después de largo tiempo de intentarlo,  los gobiernos (excepciones aparte), en estos y otros temas, han perdido credibilidad y confianza popular”, dijo.

En pobreza, dijo, a más de tres décadas de combate oficial, de canalización de  cuantiosos recursos públicos,  de innumerables discursos  y de gastos gubernamentales innecesarios, los problemas no se resuelven y las necesidades sociales aumentan.

“Al amparo de disimulo, encubrimiento y complicidad, proliferan tanto ineficiencia como conocidas prácticas delincuenciales,  que incluyen  simulación en el seguimiento, control y fiscalización; y también,  en programas asistenciales y de desarrollo social”.