Por Ángel Rafael Martínez Alarcón

27 de agosto del 2014

 

Xalapa tuvo una vocación comercial desde 1720, cuando el monarca Felipe V autorizó la realización de las ferias comerciales que reunía las mercancías de Europa con las procedentes de Asia. Los puertos de Veracruz, en el atlántico y en el pacífico el puerto de Acapulco, las recibían. Gracias a la realización de las ferias comerciales en el siglo XVIII, el pueblo de Xalapa obtuvo su título de Villa, su escudo de armas en 1791, y más tarde la creación del ayuntamiento para el año de 1794, bajo el reinado de Carlos IV. En el siglo XIX, se logra la categoría de ciudad en 1830, así como también la primera legislatura le designara como capital del recién creado estado de Veracruz. Es en este siglo cuando se instalan las primeras fábricas textiles en Xalapa, siendo la primera la del Dique, a un par de cuadras de distancia del centro político de la ciudad de Xalapa. La fábrica de San Bruno se instala a las afueras de la ciudad, en la zona de la hacienda Molino de Pedregal propiedad de la familia Gómez Farías-Dehesa; la fábrica se ubica a un par de leguas de distancia de la ciudad de Xalapa.

            Para finales del siglo XIX, Xalapa fue cambiando su vocación, siendo gobernador de Estado de Veracruz el tlacotalpeño Juan de la Luz Enríquez Lara, logró que nuevamente Xalapa recupere la titularidad de capital del Estado de Veracruz, ya que por las más diversas circunstancias hubo la necesidad de cambiar la ciudad para la capital de Veracruz. Y el primero de diciembre de 1886 se inauguran las actividades de la Escuela Normal Veracruzana, ya desde 1843 en Xalapa venía funcionando el Colegio Nacional Preparatorio. En el siglo XX, Xalapa se perfiló con su sello de ciudad de burócratas y educativa, para once de septiembre de 1944, el gobernador Jorge Cerdán Lara funda la Universidad Veracruzana con sede en la ciudad capital. Es a finales del siglo XIX que nuestra ciudad obtuvo el sobrenombre de la Atenas Veracruzana. Por eso Orizaba, Córdoba, Puerto de Veracruz, se convirtieron en las zonas industriales de nuestro estado, sumando las nuevas ciudades que nacieron con la industria del petróleo, a principios del siglo XX.

            En la historiografía xalapeña nos falta mucho por investigar de los movimientos sociales que han surgido en nuestra ciudad. Amén de un par de tesis de la facultad de Historia de la Universidad Veracruzana o todos los trabajos realizados por el antiguo Centro de Estudios Históricos, hoy Instituto de Investigaciones Históricos Sociales de la Universidad Veracruzana, en sus primeros años de su fundación tuvieron una línea de investigación sobre los movimientos obreros en Veracruz, cabe citar a los jóvenes investigadores: Ricardo Corzo, Manuel Reyna, Olivia Domínguez., ésta última ha trabajo los movimientos sociales en el Tejedismo; y el movimiento de los trabajadores de la fábrica de San Bruno en la segunda década del siglo XX.

            Es 1852, cuando se establece la fábrica de San Bruno, fundada por Bernardo Sayago, hombre muy cercano al Presidente General Antonio López de Santa Anna, varias veces presidente municipal de Xalapa y rico comerciante; para posteriormente pasar a manos de los hermanos Zaldo Compañía. Desde 1900 es conocido como la fábrica de San Bruno, en homenaje a Bruno Zaldo Rivera, patriarca de dicha familia.

            Con el triunfo del grupo Sonora en mayo de 1920, para muchos se termina la Revolución Mexicana, para otros historiadores es otra etapa más de dicho proceso iniciado en noviembre de 1910. Las nuevas realidades del país, también tuvieron impacto en la ciudad de Xalapa; los obreros de nuestra ciudad también se organizaron para reivindicar mejores condiciones laborales. Desde primeros años del siglo XX se organizaron, en 1907, en la Unión Fraternal Obrera, para luego consolidarse en sindical, en el marco de todos los procesos revolucionarios e inestabilidad política en el estado de Veracruz.

La mañana del 28 de agosto de 1924, la tranquilidad de la fábrica de textil fue interrumpida por los sonidos de los disparos contra Honorio Rodríguez, obrero de la fábrica y de Fidencio Ocaña, quien estuvo en el lugar y momento equivocado, pues él se encontraba entregando el rutinario pedido de pan para la fábrica. Otro grupo de obreros fueron sacados con lujo de violencia para secuestrarlos y posteriormente asesinarlos. Fueron traslados al plan de Narajillo perteneciente al municipio de San Andrés de Tlalnelnuayocan, donde los ejecutaron, su única culpa fue su filiación sindical y ser dueños de su fuerza productiva: José Hernández, Francisco Moreno, Alberto Calderón, Ezequiel Alatriste, Manuel Hernández, Isauro Sánchez, Ignacio Viveros, Teodoro Avendaño, Armando Ramírez, Herón Pérez, todos ellos eran jóvenes, solteros y casados. Los responsables del artero crimen fueron identificados como Cruz Arenas, Miguel Ángel Alarcón y David Franzoni. Siempre se supo que los actores intelectuales fueron los mismos dueños de la fábrica en contubernio con el gobernador del Estado Adalberto Tejeda Olivares, en su primer periodo de gobernador de Veracruz. Un año más tarde se recuperan los cuerpos para darle sepultura en el cementerio de Palo Verde, tiempo más tarde se exhuman los cuerpos para pasarlo al antiguo panteón de 20 de noviembre esquina 5 de febrero, el primero en la ciudad desde 1830. Dicho acontecimiento dio cohesión a los trabajadores textiles de la ciudad de Xalapa, así año tras años la fecha del 28 de agosto nunca ha dejado de recordarse, con desfiles desde la fábrica hasta la tumba de los mártires, un par de kilómetros para llevarles las coronas respectivas. En la administración municipal de Ignacio González Rebolledo, hubo el proyecto de demoler el antiguo panteón de Xalapa, se dieron todas las facilidades, exhumación de los cuerpos y pasarlos a otras opciones de cementerios. Desde hace 30 años los restos de los mártires del 28 de agosto de 1924 reposan en lo que el imaginario colectivo xalapeño conoce como la “Antorcha de Ruiz Cortines” esquina con la calle de Francisco Vázquez.

            En los últimos años, los vecinos del barrio de San Bruno se han organizado, no sólo para mantener vivo el recuerdo de los obreros asesinados, sino para darle identidad a esta zona de la ciudad; que cuentan con una publicación en papel y digital, así también con su cronista que trabaja en rescate de la memoria colectiva. Para el 90 aniversario de los mártires del 28 de agosto y los 114 años del nacimiento del barrio de San Bruno, se ha preparado una serie de eventos: “De la memoria al presente” y “Anécdota de San Bruno: Ayer y hoy” para el miércoles 27 de agosto a las 18 horas. Para el 28, se preparan los eventos a las 9 de la mañana en la escuela 28 de agosto, y por la tarde la marcha “Loor eterno a los mártires del 28 de agosto”, a las 19 horas de la antigua fábrica a la antorcha. A las doce horas se celebrará la eucaristía en memoria de los caídos, en la parroquia de San Bruno; para el viernes 29 de agosto a las 17 horas, una serie de conferencias con el Dr. Víctor Andrade y Natán Hinojosa García, así también la presentación del vídeo de imágenes antiguas del Barrio de San Bruno y finalmente el domingo 31 de agosto, a las 10:30 a.m. la cabalgata, saliendo de la antigua fábrica. Cabe destacar el trabajo realizado por Antonio Contreras Rodríguez, quien ha trabajado en el rescate de la memoria de la historia del barrio de San Bruno.