Con la decisión de alojar en hoteles a los 5 mil 700 deportistas, dos mil 850 miembros de delegaciones nacionales, mil 600 jueces y personal técnico la Comisión Organizadora debe estar trabajando a marchas forzadas para diseñar los programas de atención, distribución de delegaciones por hoteles, contratación de transporte para cada hotel o sitio de hospedaje, guías que concentren a los atletas participantes, entregar anticipos de pago a los hoteleros, etcétera, acciones no previstas en el formato previo que utilizaba las potenciales Villas Deportivas. Ojala el aparato de la organización y quién está a cargo resulten preparados para salir airoso de este paquete.