En una extensa entrevista que le hiciera el día de ayer el periodista Javier Solórzano al sacerdote Alejandro Solalinde acerca de las extorsiones a migrantes en su paso por Veracruz, este ratificó lo que ha venido insistiendo sobre la corrupción que impera en la estación migratoria de Acayucan y que nada se ha hecho para remediarlo. Violaciones, extorsiones, atropellos a la dignidad del migrante son cosa común en Acayucan, dijo Solalinde a Solórzano, quien atribuye todo esto a graves complicidades entre las autoridades pues ha planteado el problema tanto al Secretario de Gobernación como al gobernador del Estado pero nada cambia en el trato a los migrantes.