El municipio de Alvarado no ve su suerte, pues desde hace ya algunos trienios no ha habido alcalde que al salir se salve de acusaciones en su contra; la anterior alcaldesa incluso está recluida en cárcel, acusada de homicidio y fraude. De su tiempo proviene un adeudo por 11 millones de pesos por impuestos que la Secretaría de Hacienda le recortó al actual ayuntamiento. De esa manera el alcalde en funciones ya tiene pretexto perfecto para explicar la ausencia de obras, y los alvaradeños para echarle la culpa de todos sus atrasos al “chamuco” mayor.