Duarte

¡Levántate, perra, ya te vas!, le dijeron al despertarla en la madrugada

Si quieres orínate en los calzones, respondieron a su petición de ir al baño

¡Mira pendeja, como estás, por meterte con nuestro Gobernador!

“Si le bajas a tus agresiones te vas pronto, si no, te quedas aquí unos años”

 

¡Levantate perra, ya te vas! Cinco policías encapuchados entraban a mi celda y me esposaban las manos. Pensé que era una pesadilla mas, que estaba otra vez soñando.

Pero no lo era. Fue terrible realidad. !Estoy amparada, no me pueden llevar! grité desesperada y les señale la copia del amparo que estaba sobre la banca, para tratar de impedir que me sacaran. ¡jajaja! ¿amparo? Así se llama mi tía dijo uno de los individuos. !Aquí lo único que vale es la ley del Gobernador! respondió el que iba al frente al tiempo que tomaba la copia de mi amparo y la hacia pedazos.

No podía creerlo, sin importarles la ley del juez federal, habían decidido trasladarme, llevarme de Veracruz a otro lugar. ¡Por favor déjenme vestirme y pasar al baño! les grite cuando ya me arrastraban desde mi colchoneta hacia la reja. La respuesta fue otra burla. ¡No te preocupes! Así te ves bien y si quieres puedes orinarte en los calzones. En pijama, a jalones me llevaron hasta una camioneta donde literalmente me tiraron.

Rodeada de policías y de incertidumbre inicié mi viaje hacia un destino desconocido. No se cuantas horas, si cinco o diez, pero fue una eternidad.No podía creerlo, todo el tiempo fui reflexionando sobre lo que he vivido estos largos días y sigo sin entender. No soy una criminal, no soy narcotraficante, ni secuestradora, soy una mujer periodista, madre de familia ¡QUE TUVO UN ACCIDENTE!

Llegamos aquí, que hoy se que es el Penal de Tuxpan y me metieron a una mazmorra donde por fin me quitaron las esposas. Las marcas y los moretones que me provocaron al arrestarme dan testimonio del trato que recibí. Me desnudaron para hacerme un examen médico en el que no quisieron señalar las lesiones que me causaron durante el traslado. Dijeron que yo me las había hecho. ¡Mira pendeja como estás por meterte con nuestro Gobernador! me dijo el primer individuo que entró a la mazmorra.

Te traigo un mensaje mas vale que escuches bien, es de parte del Gobernador, del Procurador y de Beto Silva que es el que manda aquí en Tuxpan “si le bajas a tus agresiones te vas pronto, si no, te quedas aquí unos años”. “Si no le bajas te vamos a echar con la perrada. Aquí están muchos Zetas, hombres y mujeres y no respondemos por ti”. Debo confesar que me dio pavor. Nunca imaginé vivir una situación así. No lo merezco, no le he hecho mal a nadie de forma intencional. Atropellé a un joven accidentalmente, no quise lastimarlo ¡Por favor hagan algo por mi!

Estoy en manos de gente loca, son capaces de lastimarme más o incluso de atentar en mi contra, Mi vida está en manos de Javier Duarte, de Luis Ángel Bravo y de Bermudez, si algo me pasa ellos son los culpables. ¡No pienso suicidarme! Tengo una hija por la que ver, mi padre está enfermo y me necesita, mi madre y mis hermanos viven también un infierno.

Señor Presidente de la República, señores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, señores jueces y magistrados federales ¡hagan algo para que esto ya termine! Vivo un infierno por haber cometido el pecado de criticar al Gobierno de Javier Duarte, esa es la verdad. No pido clemencia, pido justicia ¡Hagan Justicia!

Quiero que sigan entrando las personas que hoy vinieron, a las que desnudaron completamente antes de permitirles hablar conmigo unos minutos. Ellos serán la única vía para comunicarme con el exterior, con la libertad, como lo hago hoy gracias a que lo escribieron. ¡Por favor no me dejen aquí! Si van a encarcelarme 15 años como lo pide el Procurador regresenme a Veracruz, quiero estar con mi hija.

Foto de Cuartoscuro