Por Alfredo Bielma V.

11 de agosto del 2014

El 25 de julio de 2008, durante la edición 41 de la Asamblea General de la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe, se anunció a Veracruz como ganador de la sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014. Roberto Bueno Campos, director del Instituto Veracruzano del Deporte, calculó una inversión de 50 millones de dólares para infraestructura, que incluía entre otras cosas la construcción de la villa que albergaría a los atletas. En seguimiento, el 2 de julio de 2010 en la ciudad de Mayaguez, Puerto Rico, teniendo como fondo musical el sonido de las Arpas y la participación del ballet folklórico de la Universidad Veracruzana, el gobernador de Veracruz, Fidel Herrera, recibía la bandera de la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe), en el marco de la clausura de los XXI Juegos Centroamericanos y del Caribe 2010 que se habían celebrado en esa ciudad, la nostalgia entonaba: “¡Nos vemos en Veracruz 2014!”.

Así se despidieron aquellos Juegos, a los que Héctor Cardona presidente de la Odecabe había calificado como “…los mejores en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe”. Acompañaron a Fidel Herrera Beltrán los alcaldes del puerto jarocho y de la capital del estado, Jon Rementería y David Velasco, respectivamente, además de quien relevaría a este último en la alcaldía, Elizabeth Morales García. Ya tenía un motivo más que presumir el dicharachero gobernador jarocho, quien aprovechó la ocasión en entrevista con Mario Vázquez Raña, Director de la OEM, el 25 de noviembre de 2010, para expresarle: “… haber conseguido la titularidad de los Juegos Centroamericanos y del Caribe nos dio una gran solidez para un estado que tiene articulado su deporte amateur y su deporte profesional; 17 equipos de la tercera división del soccer, 2 de la división de ascenso, los cuales están en la final ambos, los equipos de beisbol, los de natación, las nuevas instalaciones de la hípica, las que tienen que ver con los clavados, hicimos dos copas FINA internacional, las rutas atléticas, las de la copa ciclista, bueno, tantas cosas…” Pero, al final, aparte de los clavados, ya nadie recuerda ni cree en lo demás.

El ex gobernador tenía en mente agenciarse la dirección de estos juegos, pero a su salida el descubrimiento de una deuda pública cuyo monto era inexplicable vetó esa posibilidad. Entonces se nombró al ex alcalde xalapeño David Velasco Chedraui como Director General del Comité Organizador de los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, quien empezó a trabajar con pura lengua porque recursos no le dieron y, obviamente, no avanzó en nada. Salvo declarar que Tuxpan, Córdoba y Orizaba podrían no ser subsedes porque el presidente del Comité Olímpico, Felipe Muñoz, señaló como poco recomendable que los deportistas hicieran viajes de largas distancias. Se acordó que la empresa estadounidense HKS a través de un estudio de factibilidad decidiera si Veracruz sería la sede y Xalapa la subsede.

Se formalizó la creación de un fideicomiso para manejar la inversión de entre 3 a 4 mil millones de pesos. Entre las obras a iniciar estaba la construcción de un estadio, que David Velasco consideraba necesario. El World Trade Center de Boca del Río estaba contemplado para las competencias de box, tae kwan do o gimnasia; para el 18 de julio de 2011 se tendrían definidas las fechas y lugares de competencias. Había tal entusiasmo que el gobernador Duarte de Ochoa pensaba contratar entrenadores brasileños de voleibol de playa, tal cual expresó en Río de Janeiro en julio de 2011.

Pero había barruntos de problemas, lo único que faltaba era dinero. Incluso la voz discrepante de Ana Guevara, quien mediando 2011 expresó su preocupación de perder la sede si no se echaba mano a la obra. En respuesta, muy al estilo nuestro, o mejor, de los políticos nativos, Elizabeth Morales, alcaldesa de Xalapa respondió que “la entidad cuenta con la infraestructura deportiva suficiente, incluso si hoy fuera la justa deportiva”.

Pero con solo jarabe de pico no podía haber avances y David Velasco tiró el arpa antes que la lumbre empezara a llegarle a los aparejos. En su relevo entró en febrero de 2012 un político “de largo aliento”, como dicen los que presumen de saber. Ya era septiembre de 2011 cuando el coatepecano informó que el gobernador daría a conocer los avances de la organización de los Juegos en referencia. “Estamos a dos años dos meses, el equipo inicial tiene que ser reducido, pequeño, posteriormente se irá ampliando en la medida que las necesidades de la materia lo indique o lleve así”.

Anuncios en grande: red aeroportuaria y de telecomunicaciones a la altura de los Juegos. Una red carretera del estado que permita la comunicación entre sus municipios, desde el centro hasta norte y sur. “Veracruz cuenta con las vías de comunicación para albergar a tan importantes juegos deportivos internacionales de manera segura y rápida”, presumía Raúl Zarrabal, el de Comunicaciones. Todo caminaba “en tiempo y forma”, como afirman los copistas.

El gobernador del Estado aseguraba que ya se tenía todo listo para los trabajos de organización de los Juegos y anunció que el 14 de noviembre de 2012 se encenderían los relojes que darían la cuenta regresiva hacia la gran fecha. Así se hizo, “hoy están en marcha obras relevantes, pues el estado se encuentra volcado en honrar su compromiso con la organización de la justa deportiva”, expresó el Ejecutivo estatal. Era la marcha hacia “Los mejores juegos deportivos de la historia”. Se cumplía con la hoja de ruta. Se tomó la fotografía oficial.

Doce nuevos escenarios iban a construirse, la Villa Deportiva entre ellos, todo en base al Proyecto Ejecutivo presentado ante la ODECABE en los Juegos de Mayagüez 2010 para obtener la sede. Se construiría un estadio de atletismo y la pista de canotaje de Tuxpan; igualmente se construiría un centro de alto rendimiento de gimnasia, instalaciones para hockey sobre pasto, un patinódromo y el complejo de squash y raquetbol; un centro de halterofilia, etcètera

Pero, por alguna razón sobre estos Juegos en Veracruz siempre ha rondado el rumor acerca de perder la sede, pero una y otra vez el recurrente rumor fue desechado, es obvio que a estas alturas ya es un rumor sin destino porque los tiempos están encima. “Veracruz: los juegos de la incertidumbre”, publicó la revista Proceso el 17 de diciembre de 2012 para referirse a la organización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014.

Todo lucía desfasado: Pérez Jácome informó en noviembre de 2012 que la infraestructura deportiva debía quedar terminada entre Enero y abril de 2014, “yo vaticino, pronostico, que para Marzo-Abril del 2014 tendremos el escenario listo”, aseguró el coatepecano. Fue un vaticinio fallido.

Ahora Pérez Jácome ya no está, otro ocupa su lugar; las Villas fueron desechadas como opción de albergue porque, después de cuatro años de haber facilitado los permisos de construcción y hasta regalar un terreno, se dieron cuenta que era más cómodo hospedar en hoteles a los participantes en el evento deportivo de “los mejores juegos de la historia”. ¿Qué nos pasa?

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