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Xalapa, Ver. 13 de Ago. (SPI/Kaleydoscopio).- La educación es cosa seria y debe actualizarse en México, donde de las 110 carreras universitarias más populares, al menos 20% aparece con nombre nuevo “pero el programa académico permanece inalterable, así como las prácticas y planes extracurriculares y actualizaciones”.

A esa conclusión llegó Teófilo Benítez, rector del Centro de Estudios Superiores en Ciencias Jurídicas y Criminológicas (Cescijuc), quien alerta sobre que en cuestiones educativas la estrategia mundial de crecimiento es la innovación, pero México opta por cambios nominales:

Carreras con nombres nuevos y viejos programas académicos que no responden a las nuevas expectativas del mercado laboral y de los que no hay prácticas en la iniciativa privada y esfera gubernamental.

El experto dice que contar con programas académicos vigentes para el mercado laboral implica tener profesores que ejerzan profesionalmente las materias que imparten, que hayan destacado en su profesión y que además estén capacitados para enseñar, y añade que la interrelación constante entre empresa, gobierno y universidades “es esencial para conocer las materias y destrezas que requiere el mercado laboral”.

En cuanto a la innovación, de acuerdo con Benítez, “hay tres fuentes para enriquecer la oferta académica de las universidades: conocimiento inmediato de necesidades laborales, alianzas estratégicas con IP y gobierno y el rescate de prácticas milenarias y costumbres antiguas”.

Ejemplo de esto son los decanos en Cescijuc: mentores respetables entre su gremio por su experiencia y conocimientos. Dirigen la cátedra universitaria de diferentes carreras profesionales.

“El término decano se utilizó originalmente en los monasterios medievales y después se empleó para referirse al jefe de una comunidad de sacerdotes. Por el liderazgo de esta figura se le adjudicaron funciones de coach y es lo que ahora tratamos de emular”, explica.

Benítez menciona que las instituciones educativas pueden innovar para crecer si “cuentan con profesores competentes y experimentados, hay comunicación permanente con la IP y sector gubernamental para flexibilizar planes de estudio y se revisa periódicamente la historia para encontrar paradigmas de éxito a emular”.

El rector de Cescijuc aseguró que la innovación continua en las escuelas y universidades no se limita a presentar más carreras de estudio, sino a ofrecer una amplia carta de cursos de actualización, diplomados, maestrías, especialidades y seminarios; nuevas maneras de incorporar alumnos que ya trabajan mediante planes de teletrabajo y clases sabatinas, e incluso generar planes ex profeso para entidades gubernamentales y empresas.

“La instituciones de educación superior deben transformarse y apoyar las necesidades y expectativas que aparecen día a día en el sector privado y gubernamental. Son los actores del cambio y en la medida que respondan a las nuevas necesidades mayores serán sus posibilidades de crecimiento”, concluye.