Catedral

Xalapa, Ver. 17 de Ago. (SPI).-  Se vive en sociedades en las que, junto a inmensas riquezas, prospera silenciosamente la más denigrante pobreza, denunció el Director de la Oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa, José Manuel Suazo Reyes.

“Donde rara vez se escucha el grito de los pobres; y donde Cristo nos sigue llamando, pidiéndonos que le amemos y sirvamos tendiendo la mano a nuestros hermanos necesitados”, expresó.

Al hacer un amplio recuento de uno de los principales mensajes del Papa Francisco durante su visita a Corea del Sur, resaltó la importancia de la atención a los pobres y a sus necesidades no solo de asistencia sino también de promoción social y de dignidad.

 “En nuestros días, muchas veces vemos cómo el mundo cuestiona nuestra fe, y de múltiples maneras se nos pide entrar en componendas con la fe, diluir las exigencias radicales del Evangelio y acomodarnos al espíritu de nuestro tiempo”, dijo.

Destacó que el testimonio de los católicos que han muerto en Corea invita a poner a Cristo por encima de todo y a ver todo lo demás en relación con él y con su Reino eterno.

“El ejemplo de los mártires nos enseña también la importancia de la caridad en la vida de fe. Ellos se negaron a separar el doble mandamiento del amor a Dios y amor al prójimo”, afirmó.

En conclusión la visita pastoral del Papa Francisco a Corea del Sur, ha mostrado que la misión del Papa no tiene fronteras.

“No hay que confiarse en los propios éxitos y no hay que quedarse satisfecho con las estadísticas; Corea es un País donde el Cristianismo está vivo y floreciente, pero esto es principalmente obra de Dios”, afirmó.

Manifestó que el papa recordó la importancia de la atención a los pobres y a sus necesidades no solo de asistencia sino también de promoción social y de dignidad.

La visita del Papa en Corea del Sur significó también un acercamiento a uno de los históricos muros que divide el norte y el sur de esa península desde hace décadas. Antes de iniciar su vuelo de regreso al Vaticano, el Papa celebrará una misa por la paz y la reconciliación de las dos Coreas. Este viaje ha sido un abrazo en la fe a los hermanos de Asia.