Después del fenomenal bloqueo de la autopista Veracruz-Puebla, a la altura de la “Balastrera” y del hallazgo de la ropa que llevaban puesta algunos de los desaparecidos, parece que la autoridad no tendrá más remedio que investigar a fondo, sin simulaciones, la desaparición de varias personas de la conurbación de Orizaba y ciudades circunvecinas. Los familiares de los desaparecidos solicitaron la intervención del gobierno federal porque, argumentan, ya no confían en las autoridades locales. Por lo pronto el procurador de justicia estatal abrió en Córdoba una oficina para investigar las desapariciones y ofreció resultados. Sobre este caso, el Delegado de la Secretaría de Gobernación en el Estado, Alberto Amador, informó que la Comisión Nacional de Derechos Humanos ya está tomando información sobre este asunto que amenaza escalar sino se atiende a tiempo.