Por Virginia Duran Campollo

28 de agosto del 2014

 

Enrique Peña Nieto deja a los mexicanos desahuciados, de por sí, al determinar que la corrupción es un problema cultural. Se establece como la corrupción somos todos, de la parodia a las corruptelas de López Portillo. Ahora sí nos sepultó. Si el inconveniente más grande que se ve para llevar sus reformas a buen término, es precisamente ella y ésta ya es parte de nosotros pues entonces para que tanto dinero gastado. Como un distractor, en su actual campaña mediática, nos enfoca en cuestiones supuestamente de beneficio colectivo, pero la realidad es que la metástasis es tal que ya no hay remedio pues trasmutó a nuestros orígenes. Es parte del Himno Nacional, los muralistas, la cocina mexicana, los mariachis. La putrefacción hecha ciencia por un manotazo presidencial. Ya no hay que luchar por la honestidad, la ética, los valores morales y cívicos, la transparencia, la rectitud. Al igual que otro “ilustre” cacique determinó que “la moral es un árbol que da moras”. Hoy la corrupción nos viene de nacencia, de origen, en la sangre, en el sentir por decreto presidencial. *** México cae en su peor bache. El reconocimiento internacional a nuestra incapacidad para combatir un mal, ahora sabemos heredado, nos nulifica como sociedad. No hay esperanza de cambio. La clase política seguirá siendo arbitraria, ratera, aviesa, valemadrista, déspota, prepotente y lo más delicado: impune. Como es cultural, la justicia no actuará en contra de los delincuentes ni de los funcionarios públicos. La ley en México, con todo su aparato de justicia, será solo una mascarada pues no se puede ir en contra de lo hereditario. En terrible paradoja el “iluminado” mandatario, nos da un nocaut técnico. Como aquello de que baja la delincuencia, pero suben los secuestros. ¿Qué no es lo mismo? Así nos quieren ver la cara, insultando nuestra inteligencia *** Enrique Peña Nieto recorre el país y da entrevistas a modo, tanto a la prensa extranjera como a la nacional, para convencer de la bondades de la estructura de su gobierno. Lo hace con desdeño, enfocándose a lo que le conviene. No se le pregunta, imagino no se permite, de los verdaderos problemas que persisten en el país. Esos que por más reformas que existan no permitirán elevar el vuelo. Lo sabe, pero no le importa. Lo suyo son las fotos, las poses muy cuidadas, su cercanía con la población que son imágenes para la prensa. El fracaso visible se dio, en una de ellas, la que organizó el Fondo de Cultura Económica, en donde los periodistas participantes se exhibieron como una nulidad. Para vergüenza del género Lily Téllez, del Canal 13, demostró su desesperación de ser tomada en cuenta por el mandatario, pero no como comunicadora. Su mirada era elocuente. Y así cada uno de los participantes, dieron cuenta de lo que les pagaron. Esa institución es gubernamental y por lo mismo no podría hacer un ejercicio imparcial, a una “conversación a fondo”. Pablo Hiriart, Ciro Gómez Leyva, León Krauze, Denisse Merker y la Téllez decepcionaron. *** “Aunque falta casi un año para la elección intermedia de 2015, nunca está por demás conocer cómo se va moviendo la opinión pública y sus intenciones de voto. Por lo cual resultó pertinente la encuesta nacional que publicó Reforma, pues da algunos indicios de lo que podría ser la elección de 2015. Cada elección es una oportunidad para refrendar apoyos o cobrar facturas a los partidos según su desempeño, las reformas promovidas y aprobadas, o sus posiciones en contra. Así, el PRD y Morena buscan sacar tajada electoral de la reforma energética aprobada por el PAN y el PRI, y aseguran que se trata de una abierta traición a la patria, incluso un “golpe de Estado legislativo”- más que una mayoría legal-, que los mexicanos evidentemente no perdonarán. La elección sería una primera y básica forma de cobrar la afrenta.” En la opinión de José Antonio Crespo. *** Aunque está considerada como una marullada, la propuesta del PRI a la reducción de diputados y senadores plurinominales ha causado revuelo. Sin mayor polémica, se disparó como una esperanza. La población no sólo lo pide, ahora lo exige y no se tiene que llegar a una consulta popular, pues ha sido una exigencia nacional. Fin a los costos de poder y económicos, de estos hombres y mujeres incrustados en los congresos la mayoría por favores prestados o la compra del puesto. Una gran mayoría opina, según encuesta, debieran desaparecer a todos. Pocos pero ilustrados y realmente preocupados por las necesidades ciudadanas. *** Ya que los gobiernos se han constituido como grandes empresas, por el dineral que mueven, debieran responder como tales con calidad de servicios y efectividad. La clase gobernante es ahora empresarial y visten como tales: zapatos Salvatore Ferragamo de 20,000 pesos; traje de Hugo Boos de 25, 000; cinturones de 5,000 y lapiceros Mont Blanc de 20,000. ¿Qué le parece? Todos unos dandis no contando con lo que se cuelgan las mujeres, que van de bolsas de hasta 80,000 pesos, como las que traía Elba Esther Gordillo. Aberrante por donde se le vea, pues son los representantes de un país altamente empobrecido, con más de la mitad de sus habitantes en la pobreza, que lo único que han tenido son promesas…como las de ahora. *** Dilapidar el dinero del pueblo, ha sido la causa de las revoluciones. Lástima que la mayoría en gobierno sean ignaras y no hayan leído “Los Miserables” de Víctor Hugo o “María Antonieta” de Stendhal. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.