La deuda pública del gobierno veracruzano resulta ser de lo más versátil, pues por las razones que se quieran cada quien la acomoda al monto que cree le conviene o simplemente supone. Desde el rumor acerca de que la Deuda asciende a 90 mil millones de pesos hasta las que proporciona el gobierno que se supone debieran ser ponderadas pero que, sin embargo, solo generan mayor incertidumbre e incredulidad. Por un lado el gobernador da una cifra y por el otro el secretario de finanzas proporciona otra diferente. En su toma de posesión el secretario de finanzas dijo que la deuda ascendía a 45 mil millones de pesos, una semana después corrigió y la situó en 41 mil millones de pesos. No por nada los diputados panistas exigen a Audirac que explique la realidad de las finanzas del gobierno estatal, que informe “que es lo que viene para Veracruz. Ese escenario se denomina opacidad, contrario a la tan cacareada transparencia.