El asunto de las Villas Olímpicas para los Centroamericanos no para solamente en el hospedaje hotelero de atletas y acompañantes. En este asunto hay responsabilidades muy serias que hay que aclarar.

Primero está el asunto de los compromisos acordados con los desarrolladores, porque según ha trascendido, el terreno lo puso el Gobierno del Estado y la construcción y uso temporal de las villas, las constructoras. Es decir, después de esta decisión ¿qué pasará con los terrenos? ¿Se negociarán los asuntos en lo oscurito? Y segundo, si los hoteles serán ocupados por atletas, delegaciones y familiares  ¿dónde pernoctarán los visitantes? ¿O es que de plano saben que no vendrán espectadores a los juegos o no les interesa ocuparse de ellos?
Por dónde se le vea, el desastre se avizora para estos juegos: mala planeación, improvisación, recursos esfumados, componendas y un gobierno en bancarrota…. forman un coctel explosivo que pronto estallará en nuestro estado.

Mientras tanto, los hoteleros ya dijeron que si no les pagan por adelantado antes de los juegos  ¡que ni cuenten con ellos!