Cuando llegó Humberto Moreira a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PRI aún no se conocía a nivel nacional la abultada deuda pública que heredaba al pueblo de Coahuila, pero senadores panistas se encargaron de divulgar parte de los chanchullos que Moreira había cometido durante su gobierno. El escándalo fue mayúsculo, no soportó la presión y tuvo que renunciar a la presidencia priista desde donde había iniciado una intensa campaña que anunciaba la llegada de un “Nuevo PRI”. De aquellos lodos son los polvos que aún se levantan porque en San Antonio, Texas está detenido Javier Villareal Hernández el ex tesorero de Moreira acusado de acusado de blanqueo de millones de dólares producto de tráfico de drogas, soborno, malversación de fondos y fraude. El padre del tesorero, Javier Villarreal García, culpa de todo este caso al ex gobernador, “él es el verdadero culpable”, dice. Lo peor es que el dinero de los coahuilenses convertido en propiedades del otro lado de la frontera será para beneficio de aquellos lares. Nadie sabe para quién trabaja.