Por Silvia Núñez Hernández

20 de agosto del 2014

 

Para quienes amamos nuestra actividad periodística, nos cuesta mucho aceptar en laborar en un medio que sólo sabe publicar “boletines” a modo y gusto de la clase política. El 80 por ciento de los reporteros en el estado de Veracruz, se concentra en cubrir órdenes de trabajo, donde sus notas informativas salgan sin esforzarse de los diversos eventos mediáticos que organiza el gobierno del estado –secretarías y/o direcciones- los ayuntamientos, Congreso local, etc. Definitivamente ya no existen en ellos el interés del antiguo reportero, quienes buscaban las mejores historias y ver su información a ocho columnas.

 

Inicié en esta hermosa actividad muy joven, hace 24, años como Reportera Gráfica –fotógrafa- en un medio local. El sistema para hacer periodismo era absolutamente diferente al que se realiza en la actualidad. Las entrevistas a los funcionarios, se realizaban haciendo largas horas de espera –antesalas- en sus oficinas para lograr ser atendidos. El reportero y fotógrafo regularmente andaban juntos, pero en mi caso, me gustaba más andar sola, haciendo la famosa foto crítica, que consistía en hacer gráficas de aspectos sociales, donde se aplicaba toda la creatividad concentrada en uno, para lograr esa fotografía que pudiera ganar la portada o contraportada de tu medio de comunicación.

 

El celo reporteril, era parte de nuestra esencia. La nota o foto de ocho columnas, jamás se “cacareaba” a otro colega, pues se podía correr el riesgo que este al enterarse corriera a entrevistar a la misma fuente y robarse tu información. La diversidad informativa en cada medio de comunicación era realmente evidente. Rara vez un medio tenía información similar a otro, puesto que todos los reporteros realmente tenían entrevistas exclusivas.

 

Actualmente el esquema es absolutamente otro. La modernidad hace que los medios de comunicación mantengan casi la misma información, derivado de la forma de cobertura informativa. Son muy pocos los periodistas que siguen ejecutando el sistema de la “vieja usanza”, donde el reportero busca y logra testimonios realmente interesantes, donde la nota de ocho columnas sean realmente basados en problemáticas sociales.

 

Pero no únicamente el sistema reporteril ha cambiado amable lector. Los mismos funcionarios o políticos mantienen un esquema de trabajo diferente. Antes las obras públicas no se “cacareaban” mediáticamente como ahora lo hacen. Han tomado la mala estrategia de pensar que la gente le tiene que aplaudir porque ellos hagan su trabajo, por gestionar y realizar obra, por gobernar a un municipio, estado o país.

 

Derivado de que quienes gobiernan no son realmente personajes que han “picado” piedra en la política, la forma de administrar –robar- ha sufrido modificaciones muy serias también. Antiguamente un presidente de la República, un gobernador, un alcalde, desviaban los recursos públicos a través de las obras que ejecutaban. Regularmente las licitaciones las ganaban empresas creadas por ellos mismos, pero las obras las realizaban a manera de dejar “contento” al ciudadano.

 

Actualmente, el dinero de erario se destina para el “regocijo” personal del gobernante. No hay obra, no hay interés, ni tampoco vergüenza por parte del servidor “público” de desviar los recursos del pueblo a sus cuentas personales, de su familia y allegados.

 

En el tiempo amable lector –desde el periodo de Patricio Chirinos Calero- que tengo activamente en el periodismo, las circunstancias en el periodismo en Veracruz han padecido tanto como el que se padece en la administración del actual gobernante, Javier Duarte de Ochoa.

 

Existe una crisis realmente social, de seguridad, financiera. En fin, piense en un tema “ocurrente” amable lector y verá todo está en crisis. Pasar por una calle, por una carretera en el estado, obras de puentes sin concluir desde hace muchos años, nos hace reflexionar de la falta de habilidad política de quienes se encuentran en el gobierno. Asista a un hospital y constará la decadencia. No hay ni para atender un dolor de cabeza.

 

La corrupción es acto ancestral. En todos los tiempos se ejecuta, pero antiguamente. al menos se cuidaban los gobernantes de ejecutarlo sigilosamente, de una manera en la que el gobernado no se percatara. Hoy el cinismo es quien “opera”. Ya no les interesa aparentar. Roban a la luz y vista de todos. Ahora la estrategia amable lector es ejecutar una represión lacerante en contra de quienes los critiquen y que no les guste ser robados. Todo el peso gubernamental en contra de quienes se atrevan a señalarlos como corruptos.

 

En el estado de Veracruz, gentil lector, existen por ello dos tipos de periodismo:

 

-Consecuente, el servil, el que aplaude, el que ve lo bello, lo que su “amo” le ordene. El beneficiado económicamente, el premiado o quienes le dan puestos de relevancia en el “poder”, coches y propiedades.

 

-El independiente, el que crítica e investiga una historia. El perseguido, hostigado y hasta asesinado.

 

Es la causa por que actualmente en el estado de Veracruz existan ya 11 periodistas asesinados. Es la razón por la que una periodista –columnista- de un rotativo local, se encuentra en cautiverio en una cárcel de Tuxpan –porque hasta eso nos robó Fidel Herrera Beltrán, nuestro penal- luego de haber participado en un lamentable accidente.

 

En el caso de la reportera Hylcia Trujano Hinojosa quien fuera atacada por un “delincuente”, fue hasta visitada en el hospital por parte del gobernador, Javier Duarte de Ochoa junto con Namiko Matzumoto Benítez, secretaria ejecutiva de la Comisión Estatal para la Atención y Protección a los Periodistas (CEAPP). Dicha visita, envía un mensaje detallado sobre la situación tan alarmante que sufre el periodismo en Veracruz.

 

En el estado de Veracruz un periodista “próspero” y un incómodo al gobierno no son tratados de la misma forma. Por ello, Maryjose Gamboa jamás podrá contar con el interés del gobierno del estado. Al contrario de la señora Hylcia Trujano –a quien se le “apapacha” por ser tan “buena reportera”- a la columnista se le ha aplicado todo el peso gubernamental para ser humillada y demostrar que quien manda en el estado, es Javier Duarte de Ochoa.

 

Aquí vimos también como la CEAPP se hinca ante su amo. Integrantes deshonestas y deshonestos, que sólo saben cobrar su salario, por ello, jamás veremos una acción honesta de parte de esos “enquistados”. Nada más vea amable lector cómo se las gastan los “comisionados”, que periodistas de la zona sur advierten que Benita González –una de las comisionadas- anda placenteramente paseándose en Bogotá. No lo dudo en lo absoluto. Ha de ser como premio por su comentario tan patético que realizó cuando se refirió a María Josefina Gamboa Torales, a la cual dijo que su gobernador había comentado que pasaría dos años en la cárcel y eso le alegraba.

 

Es el tipo de “comisionados” que mantiene el gobernador en una organización supuestamente diseñada para proteger a los periodistas. La CEAPP absolutamente controlada y dispuesta a lamerle los zapatos a quien le autoriza el cobro de sus onerosos salarios. Un literal elefante blanco.

 

Quejas y comentarios

 

fueradefoco@nullagnveracruz.com.mx

fueradefoco67@nullgmail.com

 

Twitter:

@AGNVeracruz

 

Facebook

AGNVeracruz

 

Visita www.agnveracruz.com.mx

Periodismo puntual y con sentido