Por Atticuss Licona

13 de agosto del 2014

 

Con algunos años de retraso las mujeres xalapeñas atisban a la distancia la posibilidad de ver por fin, en estas tierras, a los artistas y cantantes favoritos que dieron lustre y realce al World Trade Center de Boca del Río. Este opción, aún lejana y efímera, se podría materializar si el famosísimo Velódromo adquiere su verdadera vocación y no queda destinado a ser un gigantesco elefante blanco como los que acostumbramos realizar los veracruzanos. Enfrente de su esqueleto, para no irnos tan lejos, está la muestra palpable de que cuando las cosas se hacen al puro bananazo los grandes edificios culturales y de esparcimiento terminan siendo ocupados como oficinas administrativas. El malamente llamado Museo del Transporte feneció en pocos años y ahora lo que queda de él es la sede de las oficinas del DIF Estatal.

Pero volvamos al tema de los astros que podrían visitarnos en un futuro no muy lejano y que por su estatura en el firmamento de los artistas están muy elevados para ofrecer presentaciones en el gimnasio de la USBI. Podríamos, por ejemplo, disfrutar antes de que necesite un tratamiento capilar excesivo o un reacomodo abdominal, al Sol, a Luis Miguel, quien ha venido a Boca del Río en no pocas ocasiones a cobrar varios miles de pesos por la oportunidad de verlo a la distancia. O aquél cantante que trajo locas a la generación de las féminas desplazadas del movimiento del 68 y que cantaba queriendo tener un millón de amigos. Roberto Carlos estará en el WTC y hay más muchas mujeres recién admitidas en las filas del INSEN que ya amenazaron a sus hijos que si de verdad las quieren, en lugar de andarles regalando planchas el diez de mayo o pinturas mal iluminadas de los nietos a las que tienen que decir Ay qué bonitas aunque tengan que girarlas para encontrarles la cuadratura, que si bien las quieren entonces mejor que las lleven a ver a Roberto Carlos para que les cante La Carcachita con esa voz endulcorada que aún las hace desmayar.

El Velódromo podría convertirse en un nuevo Centro Internacional de Negocios una vez terminados los Centroamericanos, que si no son apurados a este paso terminarán jugándose en las canchas frente a la Antonio María de Rivera. Pero lo bueno es que hay salud y que ya se está planeando el uso que se le dará a ese espacio deportivo que, de no ser así, no daría utilidades y sólo sería un espacio para el deporte. Qué desperdicio, dirían los financieros.

Y antes de que le crezca la maleza y tengan que utilizar desbrozadoras industriales para limpiar ese gigante dormido, como buenos planeadores ya se dispone la utilidad práctica. Espero que con la activación del Centro de Negocios Internacionales de Xalapa por fin terminen los continuos éxodos de funcionarios que son convocados, con cargo al erario, a la sin fin lista de eventos políticos que se realizan en Boca del Río. Lo que es, hay que decirlo, una fuga de recursos insostenible. Ya tendremos espacios dignos para recibir al Presidente, las convenciones nacionales, a los reyes y mandatarios de toda Hispanoamérica, a los artistas de élite como Luis Miguel, Roberto Carlos, Marc Anthony y por qué no, que venga hasta Shakira a bailar el huaca huaca.