Si algún acucioso investigador de cuánto ocurre en nuestro entorno ecológico se diera una vueltecita por los humedales del municipio de Veracruz y su zona conurbada encontraría una desmedida agresión a la naturaleza, si así se puede calificar al daño que se ocasiona construyendo viviendas por doquier. Visitar el área en donde se construye Cystal Lagoons es realmente deprimente y, por supuesto preocupante porque las consecuencias se verán cuando los fenómenos meteorológicos hagan sus estragos, como ya sucedió en 2010 en la zona de Puente Moreno. Existe un relleno impune de humedales y nadie desde el ayuntamiento mueve un dedo para evitarlo. El cuento fueron las Villas deportivas, pero, no importa, tenemos al FONDEN.