Los rumores sobre la salida de Antonio Nemi como titular de la Secretaría de Salud corren de inmediato por los pasillos del poder, todos preguntan acerca de los motivos de su renuncia a tan importante cargo. La Secretaría de Salud es de gran relevancia en el organigrama gubernamental veracruzano pues la responsabilidad que enfrenta consiste nada menos en procurar servicios de salud a los sectores más menesterosos de la entidad.  Su universo es complicado porque los índices no favorecen los esfuerzos realizadosEl Sida, la diabetes, la obesidad, el dengue, el cáncer de mama, etcétera son azotes cuya frecuencia nos hace figurar en los primeros lugares de México. Nemi encontró un sector “colapsado”, como lo definió el diputado Ricardo Ahued, 52 centros hospitalarios cada uno con sus respectivos problemas, pero el generalizado es el abasto de medicinas y un equipo médico en obsolescencia, un contrato leonino con Finamed y muchas taras más, que era obvio que requería tiempo para enderezar ese barco en mar proceloso. ¿Por qué se va Nemi? Lo más seguro es que pocos lo saben. Hizo su esfuerzo no cabe duda, lo único deseable es que quien venga en su lugar prosiga el esfuerzo para sacar del atolladero a este sector tan prioritario para Veracruz.