Declara el diputado Joaquín Guzmán Avilés que la Auditoría Superior de la Federación debiera supervisar la manera en que se aplicó el recurso público en el llamado “Libramiento” de Coatepec recientemente inaugurado por el presidente de la república. La idea del legislador no es mala, por lo que, en su carácter de legislador y representante popular, interpretando la inquietud de diversos sectores de la población de esta zona debiera iniciar una moción ante el órgano correspondiente para que se realice una auditoría física y contable a esa obra cuyo costo de 320 millones se estima muy elevado para sólo 3.5 kilómetros de extensión. Más aún porque esa carretera no lleva a ningún lado y no cumple en lo más mínimo con el propósito para la que fue concebida. De esta manera conseguiríamos que un diputado vaya más allá de la declaración y despejaríamos las dudas que despierta una obra millonaria que no funciona.