Parece que la Profeco perdió impulso respecto al tema de las grúas en Xalapa porque ese negocio organizado sigue imparable, para confirmarlo basta con darse una vueltecita por la calle Úrsulo Galván consultándolo con los comerciantes del lugar o visitar el corralón acondicionado de ex profeso en el 121 de la misma calle. Perece que en cada ciudad la profeco actúe de diferente manera porque en Veracruz ya se sancionó a una empresa de grúas y se lleva buen seguimiento al servicio que prestan los palaperos en Villa del Mar.