Quien quiera puede revisar las noticias de los últimos tres días y podrá comprobar las insistencias de diferentes autoridades ligadas a la seguridad pública, tanto federales como estatales, asegurando que el delito del secuestro se ha reducido en México. Si es verdad entonces el problema es de percepción, porque la ciudadanía no advierte el cambio, lo que es verificable en nuestra entidad, sobre todo en el sur, en Córdoba-Orizaba y en el norte, en donde es más acentuado el fenómeno. Se entiende que la insistencia es debido a la inminencia del segundo informe de gobierno que debe rendir Peña Nieto el próximo primero de septiembre, bueno sería que resultara verdad lo de la baja de los índices delictivos pero simplemente no se sienten.