Por Mario Mijares

4 de agosto de 2014

1.- El pueblo mexicano desde hace décadas, viene coreando lo que los ideólogos sociales les han metido a la cabeza respecto a la democracia, la cual según ellos, es el paradigma a alcanzar. Así también ciertos sesudos académicos, siguen escribiendo sobre; “calidad en la democracia”, “democracia moderna” entre otras sandeces más. Es necesario decir que uno de los principios de esta forma de autoridad es; ¡la igualdad! De ahí la perversidad de la democracia, misma que se basa en la demagogia en varios sentidos.

2.- El mismo individuo de esencia democrática que vive en el infortunio, se ríe de sus congojas, (sin duda son más perspicaces que los reflexivos intelectuales) y es que ellos no pecan de ignorancia al descubrir que la democracia es la miseria por donde se le vea. Por ello, muchos expresan a la hora de transportarse, “voy a tomar mi democrático camión o urbano”; también, “comeremos nuestros democráticos tacos o tortas” (estos comen parados y pocas ocasiones sentados). Así con su sentido común, junto a su humor negro, en definitiva deducen que la democracia no es lo mejor.

3.- Desde hace varios sexenios, a través de los medios ideológicos del Estado, sobre todo desde TELEVISA y AZTECA siguen manipulando a la clase media mexicana  a su capricho, aprovechando su ignorancia funcional. Al revisar la historia, hasta la mitad del siglo pasado, dentro del prototipo en esa época: los nuevos ricos mexicanos imitaban a una sociedad de alcurnia, la cual todavía se comportaba con cierto aire aristocrático. Derivado de ello, la clase media nativa se superó no sólo en lo económico, también en lo cultural. Asimismo, la clase obrera industrial, los jornaleros, oficinistas, empleados y burócratas los cuales admiraban a esa sociedad pujante. Por ello, a sus hijos les exigían que estudiaran y que aprehendieran de esa realidad, y sobre todo asimilaran el comportamiento de las personas ilustradas y cultas. Por tanto, se aspiraba a una igualdad pero hacia arriba, y no hacia abajo, como ocurre hoy día.

4.- Para desilusión de los escasos letrados de este pobre país, quienes observan y  resienten el mal gusto a partir de su exaltación vía medios de información; desde la forma de vestir, y asistir de mezclilla a todas partes; usar gorras Nike (sobre todo con la visera hacia atrás) dejando a un lado los sombreros Tardan; las jovencitas y niños deformados con yins apretados; tomar cerveza, (la que bebe la raza); corte de pelo, al estilo de los soldados rasos del ejército (ese corte de cabello se llamó a la Bronx) ; zapatos con tacones, a éstos los “padrotes” de mitad del siglo XX, los conocían como tacón cubano; asistir a los restaurantes de lujo, pero que tengan tele; el tatuarse en alguna parte del cuerpo, y sí se puede todo el cuerpo mejor. El acudir a la lucha libre, al box y fútbol, lugares que por igualdad de género,  ahora se sienten realizadas las mujeres. Pero dichos eventos, fueron vulgares para las familias de buenos modales o letradas.

Los rituales del mundo bajo, ahora son lo más wau, pero sin duda, es un tipo de fantasía de la clase media y adinerada mexicana. Por todo lo anterior, los llamados por Carlos Marx, “lumpen proletario” con dinero, ya le perdieron el miedo asistir a un Hotel 5 estrellas, a los establecimientos exclusivos y bares pomponéanos, pero el inconveniente es que concurren todos fachosos, con camisas de futbol de su equipo de favorito. Y lo asombroso, es que ya no se sabe -quién es quién-, ya que todas las clases sociales en México se confunden como si fuera un merengue, por su comportamiento en base a la IGUALDAD.

Estimado lector, esto no acaba hasta que se termina. La decadencia del Estado Mexicano, ha llevado a sus habitantes a lo más vulgar y soez, ahora en razón del lenguaje implantado por los medios masivos en donde los bufones que no cómicos, desde hace mucho tiempo, reproducen el comportamiento de las calañas más desprotegidas y por tanto iletradas, para ponerlas de ejemplo a seguir. El más exitoso de estos en TELEVISA, es un tipo que parodia a los conductores de las micros en la Ciudad de México, y con su lenguaje prosaico a todas las mujeres de edades diferentes; le llama “biscochos”, una expresión de lo más insulso, el cual sólo lo manejaba en los barrios más jodidos. Ahora veamos por “igualdad de género” a la mujer chistosa (célebre) en la república mexicana,  Doña Lucha, ella sale con un “delantal” que utilizan las mujeres que habitan las vecindades -ahora viviendas Geo-, y que por cierto, tal indumentaria (el delantal), ya se conoce a nivel internacional; como el traje folclórico mexicano, ahora es más popular que el vestido de china poblana.

¡El mal gusto en México es terrible! La igualdad nos ha desclasado, tal como lo dice la letra del tango Cambalache, (el autor se adelantó a su época y por tanto cada día es más vigente).  “Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé […] Vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseados. Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador… ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! Lo mismo un burro que un gran profesor, […] http://tango.idoneos.com/index.php/Letras/Cambalache