Por Mario Mijares

18 de agosto del 2014

¿De dónde salieron los millones de pesos recibidos por los levanta dedos del H. Congreso, para prostituirse sin menoscabo a su persona, para avalar las reformas enviadas por el Ejecutivo? El soborno es una práctica histórica en este quebrantado país, Jesusa Cervantes dice que, “son 56 millones 568 mil pesos recibidos, (únicamente en el presente año) por los coordinadores parlamentarios, así como los 15 millones que Ricardo Monreal regresó a la Tesorería de la Federación”. (Proceso, 10/08/2014)

1.-  Desde los orígenes del Estado, han sido los responsables de los gobiernos en turno, quien invariablemente corrompen a este “todo compuesto de partes”. Así se puede apreciar, cómo desde el Pacto Político de 1917, el Estado Mexicano nació con un aluvión de delicias para todas las clases sociales que lo conformaban. Bien se puede afirmar que en los primeros veinte años, el pueblo mexicano recibió justicia social, deponiendo así las injusticias recibidas por siglos. Era sin duda un Estado sano por lo que acabamos de describir, sin embargo, la corrupción política e institucional implantada más tarde lo quebrantó, y ahora tal adversidad continúa siendo una de los graves desconsuelos de esta nación.

Este Estado Mexicano ahora es más amplio, pero ahora coexiste lleno de tumores malignos, y por desgracia no hay nadie que lo impida. Parece paradójico, pero cada sexenio las acciones de los presidentes, son cada vez más graves y malévolas. En México a la apertura del ciclo político de los gobernantes  civiles, iniciado por Miguel Alemán Valdés, el cual introdujo el deterioro de la Carta General, y sería el primero en “utilizar la partida secreta del Ejecutivo, para comprar la consciencia de los militares, principalmente la de los Generales, que se encontraban en las zonas militares a lo largo y ancho del territorio” véase, México: génesis de su descomposición política. La necesidad de tal decisión, es que él no era militar y, por ello fue cauto, para que no le ocurriera lo que ha Francisco I. Madero, y le dieran golpe de estado.

2.- Felipe Calderón años más tarde, también corrompió al Ejercito Mexicano. Así cuando asistió a la reunión conmemorativa en su honor, realizada en el municipio de Temamatla, Estado de México, el 19 de febrero de 2012, (sería su última ceremonia como presidente).  Ese día reconoció en primer lugar “la abnegada lucha y el patriotismo en el combate al crimen organizado, así como su apoyo al fortalecimiento de las libertades y democracia en el país”. La segunda novedad fue la tercera mejora salarial a los militares de menor rango, de soldado raso a teniente, con lo que su sueldo se había incrementado 150% en ese sexenio. Así, el soldado raso pasó de percibir 4 mil 300 pesos, en 2006, a 10 mil 800. Asimismo, en el desayuno con las Fuerzas Especiales del Ejército, habló sobre su compromiso de “velar por la tropa”, prueba de ello eran los sustanciales aumentos económicos y prestaciones. De la misma manera, les indicó su determinación para que 26 mil militares recibieran créditos hipotecarios durante su gestión. Además, los 20 mil hijos de integrantes de las fuerzas armadas recibirían becas completas para estudiar el bachillerato, a más de incentivos para cursar carreras profesionales en universidades privadas y públicas. Lo único que demostraba era ese enorme temor del clásico reyecito alcohólico. 

3.- Pero el más perverso en la compra de consciencias, sería Carlos Salinas de Gortari,  y no dude usted que él es quien asesoró a Enrique Peña Nieto, para envilecer recientemente a senadores y diputados. Salinas al verse en desventaja por su baja legitimación, después de fraude electoral, vendió las 1200 empresas públicas, y de los recursos adquiridos, una gran parte de ellos, fueron repartidos entre los distintos funcionarios de la administración pública, y de su partido. Los bonos que él repartió son insuperables por cualquier encargado del Poder Ejecutivo en la historia contemporánea de México.

4.- Por su parte, el presidente del CEN del PRI, César Camacho, recientemente justificó y negó la existencia de recursos adicionales para favorecer a los legisladores señaló: ‘‘La información que tengo es que no hay recursos adicionales y menos que se entreguen discrecionalmente. Pero lo más cínico es que los senadores veracruzanos, actualmente y después de recibir las dadivas, ambicionen la gubernatura. Pero todavía más siniestro, es que sean precisamente los disque “empresarios jalapeños”, los primeros en tirarse al piso para que los pisen, todo por unas migajas. Esto  acaba de suceder en el evento patrocinado por el senador Héctor Yunes, el cual hace desayunos para que lo volteen a ver.