Por Hilario Barcelata Chávez

18 de agosto del 2014

 

La ley Duarte de Pensiones es un atentado contra el bienestar de los veracruzanos por ser confiscatoria, inmoral, injusta e ilegítima.

1.- Es confiscatoria e injusta, porque dispone incrementar la cuota de cotización de los trabajadores del 11 al 12%. Si a esto se le suma el incremento que sufrió en 1996, resulta entonces que en menos de veinte años, los trabajadores vieron incrementado su cotización en 5 puntos porcentuales (de un 7% que era antes de 1996 a un 12% a partir de 2014). En 1995 por cada peso recibido como salario, al trabajador se le descontaban 7 centavos, a partir de 2014 el descuento será de 12 centavos de cada peso, casi el doble.

2.- La ley es injusta porque este incremento derivada del caos financiero que vive el IPE y que no es responsabilidad de los trabajadores, porque estos han cumplido mes a mes con los pagos de sus cuotas

3.- La ley Duarte de pensiones es una ley confiscatoria, e injusta y representa un brutal atentado en contra de una vida digna de los jubilados y pone en riesgo el bienestar de los veracruzanos, porque dispone que una vez jubilados, a los trabajadores se les siga descontando el 12% de la pensión que les otorgue el IPE lo que reducirá los recursos de que dispondrá el trabajador para sobrevivir su vejez.

4.- La ley Duarte es ilegítima porque ese descuento del 12% a los pensionados es una aberración legal ya que va en contra de la lógica del sistema de reparto el (“SeguroSolidario para lavejez”) que es un derecho de los trabajadores que adquirieron al ser contratados por el gobierno del estado, de acuerdo a lo establecido en la ley vigente al momento de ser contratados.

5.- La nueva ley de pensiones es inmoral porque este sistema de reparto consiste en el aporte obligatorio de los trabajadores en activo con el que se forma un fondo para pagar las pensiones y jubilaciones de los trabajadores retirados, los cuales al momento de retirarse deben dejar de contribuir, puesto que ya lo hicieron durante toda su vida laboral activa y deben de recibir integra su pensión. El fundamento del sistema es que cuando el trabajador se jubila deja de pagar y empieza a recibir el fruto del ahorro que representan las cotizaciones mensuales. Vale la pena preguntar al Gobernado Duarte y a los diputados que votaron a favor de esta ley, ¿en que lógica cabe que justo cuando lo único que se tiene para vivir es la pensión que se va a recibir, ésta se vea disminuida por un descuento que habrá que seguir haciendo de por vida? ¿En qué lógica cabe que si el trabajador ya contribuyo a constituir un fondo de pensiones del que se beneficiará, lo reciba disminuido porque estará condenado a cotizar de por vida?

6.- Pero además, la Ley Duarte es inmoral e ilegítima, porque esa contribución que deberán seguir haciendo los pensionados se destinará a reconstituir la reserva técnica del IPE, la cual se agotó debido a los malos manejos y corrupción que por años han privado en el Instituto y que ningún gobernador ha detenido o castigado. Y ahora resulta que el gobierno del estado quiere que aún jubilados sigan contribuyendo porque ya no hay reserva técnica, porque todo el sistema financiero del IPE es un desastre.

No es responsabilidad de los trabajadores si el IPE, que debe garantizar los pagos de pensiones,  tiene o no tiene dinero. Los trabajadores han cumplido con su parte al pagar sus cotizaciones, y las pensiones son un derecho adquirido y deben otorgarse del modo en que lo establece la ley que estaba vigente al momento de ingresar a trabajar. Cambiar la ley y hacerla retroactiva en perjuicio de los trabajadores es una atentado, es una inmoralidad de parte del gobierno del Estado, que se supone debe velar por el bienestar de los veracruzanos.

7.- La ley Duarte de pensiones es confiscatoria e inmoral porque además a los trabajadores les anula el derecho que tenían de recibir una pensión equivalente al sueldo que percibían al momento de jubilarse. Ahora la nueva ley dispone un “sueldo regulador” que resulta ser un promedio ponderado de los sueldos de cotización que haya recibido el trabajador,  lo cual reducirá el monto de la pensión a la que el trabajador ya tenía derecho con la ley anterior, con la ley con que fue contratado y que esta nueva ley, al aplicársele retroactivamente, le daña económicamente y amenaza su sobrevivencia futura.

8.- La ley Duarte de Pensiones es inmoral e ilegítima porque a través de ella el gobierno del estado renuncia a seguir siendo el responsable de garantizar las pensiones de sus trabajadores y transfiere esa obligación a cada una de las dependencias y entidades públicas, quedando el trabajador en estado de indefensión ante un probable cierre de su dependencia o de un quebranto económico de ésta, por lo que quedan amenazados sus derechos laborales y su futuro. Además, esta disposición legal, amenaza la estabilidad económica de estos “nuevos patrones” los cuales se verán obligados a incrementar su aportación del 13.53% al 20% y a cubrir cualquier déficit en que incurra el IPE y le impida pagar las pensiones. La ley anterior preveía que el responsable de esto fuera el gobierno del estado, pero ya no lo será.

Lo más grave es que ninguno de los “nuevos patrones” tiene contemplado este incremento presupuestal y tampoco tienen como adquirir más recursos, lo que seguramente les llevará a buscar reducir la planta laboral y/o reducir gastos en otros rubros para atender esta nueva responsabilidad a que les obliga la nueva ley. En ambos casos, los resultados son totalmente indeseables por el daño económico y social que traerán para los veracruzanos.

9.- La ley duarte de pensiones es inmoral, ilegítima e injusta porque eliminará todo adeudo que tenga el IPE según lo dispone el artículo 1º transitorio y sólo reconocerá aquellos que  adquiridos mediante convenios suscritos bajo la vigencia de esta Ley, borrando de un plumazo, toda obligación financiera pasada que tenga el Instituto.

Es indignante y ofensivo que un gobernador proponga una ley de esta naturaleza, atentando contra su pueblo quien en gran parte votó por él y que ha creído y se ha sumado al discurso del “Veracruz para Adelante”. Es indignante que los diputados aprueben una ley que empobrecerá a los veracruzanos, muchos de los cuales votaron por ellos en las elecciones, esperando que su trabajo legislativo les favoreciera y no les perjudicara.

Si, está el recurso del amparo, pero ¿de verdad hay necesidad de eso? ¿Hay necesidad que el pueblo tenga que apararse contra las leyes que dicta su gobierno porque atenta contra su bienestar? Es tan indigno e inmoral que los trabajadores se vean orillado a defenderse de los actos de su propio gobierno.

¿No sería más sensato que el gobierno del estado recapacitara y buscara otras soluciones que no amenacen y atenten contra el bienestar de los veracruzanos? ¿No sería mejor? ¿No sería más digno? ¿No sería más justo? Les pregunto a quien propuso esa ley y también a quien la aprobó. hbarcel@nullhotmail.com