Miguel Barbosa vino a Xalapa y declaró que Jorge Carvallo y Gabriel de Antes están metiendo las manos en el proceso sucesorio del PRD en el estado; aunque aclara que el gobernador no participa en eso; es esto último una declaración que, queriendo ser respetuosa con el mandatario veracruzano, para nada lo favorece pues lo hace parecer poco enterado de lo que hacen sus colaboradores. Esos funcionarios, dice, apoyan las candidaturas de Rogelio Franco, Daniel Nava y Sergio Rodríguez, aportándoles láminas y electrodomésticos, dice que informará al gobernador sobre lo que están haciendo sus colaboradores y está pensando (¡?) en denunciar ese hecho ante el INE. Es senador, luego entonces sabe que aquello es un delito y si no lo denuncia se convierte en cómplice pasivo.