Todo permiso de construcción debe ser autorizado por el ayuntamiento correspondiente y tiene la obligación de ajustarse al reglamento de construcción, respetando las normas que establecen la protección al medio ambiente y al crecimiento ordenado de la población; es una responsabilidad delicada porque una mala decisión afecta a la colectividad o parte de ella. Por esta razón debiera legislarse para establecer penas a quienes otorguen permisos de construcción sin los requisitos de ley, de otra manera seguirán construyendo sobre barrancas y humedales provocando daño a la ecología y a quienes adquieran viviendas en esas condiciones. En Río Blanco se construyó sobre lo que fue una laguna y ahora los propietarios de las viviendas se quejan de exceso de humedad en el subsuelo y temen afecte los cimientos de sus casas. ¿Quién autorizó esa construcción? No es difícil averiguarlo, y menos saber el por qué.