Foto Luis Ortiz IPE

Por Luis Ortiz Ramírez

11 de agosto del 2014

“¡Quítate pinche viejo, nada más estorbas!”, le espetó el taxista a un anciano que protestaba afuera del Palacio de Gobierno en Xalapa. Con tristeza, veo al jubilado con su cartulina y su figura melancólica, lanzando reclamos ante un gobierno semejante a un tótem inerte y despiadado.

El idioma de Cervantes, que afortunadamente hablamos los mexicanos, es muy rico y certero en muchas ocasiones. Si buscamos el significado de ‘indolencia’ encontramos que es la ‘incapacidad de conmoverse o sentirse afectado por algo’. Ver los suicidios de ciudadanos, yo creo que nos conmueve a todos, no nos deja indolentes.

Pero si recurrimos a la segunda y tercera definiciones de ‘indolencia’, la cosa puede tener otro color: ‘pereza o desidia e insensibilidad, especialmente al dolor’. Y es que, poco a poco, la mayoría de los que componemos a la sociedad xalapeña nos vamos endureciendo.

De hecho, los poderes políticos y económicos se mantienen insensibles al dolor de gran parte de la población. Ahora los  ciudadanos, ya sea por nuestra pereza o desidia, nos vamos volviendo insensibles a los problemas de los demás. Algunos  envidiamos a los pocos que quieren cambiar esto, pero no nos animamos a secundarlos. El dolor tiene en la sociedad diversas caras, diferentes formas: pobreza, miseria, hambre, soledad, depresión,  etcétera. 

La  situación  por la que pasan los trabajadores  y pensionados del Estado de Veracruz no es la mejor. Resulta que algunos líderes sindicales ya se han tomado tiempo para leer la  nueva ley y se dan cuenta de que efectivamente sí lesiona los derechos de los trabajadores y de los jubilados.

Los trabajadores del Estado de Veracruz se jubilarán hasta los 65 años, como se hace en la Federación. En el caso de los jubilados, sus aguinaldos serán de tan solo 40 días, ni uno más. Algunos se piensan desquitar votando por otro partido que no sea  el PRI o el PAN, sin embargo, la cosa no es fácil.

 Si alguien cree que castigando con un voto a este o a aquel partido, se solucionan las cosas, se equivoca. Todos los partidos políticos están ahora mismo en el problema, por lo cual no pueden ser en ningún momento parte de la solución.

Pero volviendo a la insensibilidad de la sociedad, si no queremos que la sociedad que hereden nuestros hijos sea una miseria, es necesario fortalecer la parte axiológica, darle prioridad a los valores  y dejar para después las cosas banales y materiales.