En el mundo de lo prosaico México sigue siendo el mismo, a pesar de la promulgación de las reformas que cambian gran parte del marco normativo sobre el que se había cimentado el México “emanado de la Revolución Mexicana”. Pero, ciertamente, empezamos una nueva etapa de la nación con nuevas reglas en el ámbito de la economía y las finanzas, en la industria, en los negocios, en la política, en lo electoral, en la participación ciudadana, etcétera. Es el México de Peña Nieto hacia adelante, lo pudo hacer, lo supo hacer. Si es para bien de la nación o no solo el tiempo lo dirá, difícilmente nosotros lo veremos.