No es mala la idea del diputado Zairick Morante acerca de promover a Misantla como lugar turístico tomando como atractivo la zona arqueológica que tiene asiento en su territorio. El punto es que ese sitio arqueológico no está lo suficientemente protegido por las autoridades correspondientes y no escapa al tradicional saqueo. Son las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia las que deben decidir si el sitio está en aptitud de ser explotado turísticamente para que la Secretaría del ramo lo promueva como es debido. Conseguir recursos para tal efecto es positivo pero sería más conveniente gestionar la infraestructura que en estos casos conviene y una vez suficientemente resguardado proceder a su explotación turística.