Por cuanto ocurre actualmente en la entidad veracruzana despierta un sentimiento de nostalgia recordar los comentarios periodísticos de antaño sobre este Estado: “Veracruz, el Estado que endulza a México”, por ser el mayor productor nacional de azúcar; “Veracruz, el Estado que perfuma a México”, por su producción de vainilla, y se acompañaba de una carita sonriente; “Veracruz, el Estado con aroma de café”, por la calidad del café producido en Coatepec, Huatusco y Córdoba; “Veracruz participa en la olimpiada de Roma”, porque “Lalo” Ríos, de Hueyapan de Ocampo, competiría en natación; “Veracruz, Estado prócer”, porque es la cuna del primer municipio en tierra firme del continente americano, porque cobijó a Juárez durante la Reforma y a Carranza cuando la Ley Agraria; y muchísimos etcéteras más.

En cambio, ahora, en un solo fin de semana volvemos a los rojos reflectores de la nación porque se publica que en Omealca se da muerte a “El Willy”, porque asesinan a tres personas en una fiesta en la población de Juan Díaz Covarrubias y porque encuentran, mutilado, el cadáver de un ex dirigente de la Canaco en Minatitlán que fuera secuestrado en junio pasado. ¿Cómo no añorar los años idos?