Las nuevas disposiciones que actualmente rigen por la reforma a las leyes electorales son la base para elegir a los consejeros de los Institutos Electorales y de los Tribunales de la materia. Los consejeros electorales serán nombrados por el Instituto Nacional Electoral y los magistrados electorales por el senado de la república. Se espera que con estas nuevas reglas exista mayor credibilidad hacia los órganos electorales y, luego entonces, mayor confianza en el dictamen de los resultados electorales. Fue una buena medida quitarle a los Congresos locales esa atribución pues está comprobada su tendencia a abdicar de sus funciones a favor de la voluntad de poder de los gobernadores.