Tal vez porque intuye que como candidata priista por Xalapa a diputada federal pudiera repetir el fenomenal rechazo que se expresó en la derrota de Reynaldo Escobar en 2012, la actual presidenta del PRI, Elizabeth Morales, se descarta por el momento como potencial aspirante. Aunque también es posible que lo haga solo por conveniencia estratégica, no se olvide que ese es uno de los signos característicos de quienes andan en política a la mexicana. Todo pudiera suceder, pero lo más probable es que de ser ella la candidata priista por Xalapa se multiplique en la oposición el número de quienes quieran competirle pues sería un buen bocado electoral, más de tres ex alcaldes xalapeños así lo esperan, para ayudarla, claro.