Tal vez para que no lo olviden, de vez en cuando Antonio Luna hace su aparición en el horizonte urbano de Xalapa ya para justificar los gastos ya porque insiste en ser diputado, y para que su presencia se note bloquea calles y el centro de la capital del Estado. ¿De dónde sale dinero para movilizar cerca de mil 500 gentes, arrendar autobuses y cubrirles su día? Es una interrogante que se formulan los cientos de afectados por estas manifestaciones que, según Luna, son “la bendición de Dios” Pues los pobres ejercitan su derecho a manifestarse, aunque esto “molesta solo a los ricos”. No se está en contra de que los diferentes grupos que existen en la entidad se manifiesten, pero debe subrayarse que no se engaña a la población con la careta de redentores sociales, de aquellos que viven de la explotación de la pobreza para obtener beneficios políticos y económicos.