Lo sucedido la noche del viernes en la comunidad Juan Díaz Covarrubias, del municipio de Hueyapan de Ocampo, para nada extraña porque en esa población y en las comunidades y rancherías circunvecinas los asaltos, el robo a vivienda y uno que otro asesinato están a la orden del día. Lo peor es que viene sucediendo hace tiempo y nadie hace nada por revertir la situación, menos la policía de cuarta generación que tenemos en Veracruz. Tres muertos a balazos no son poca cosa en una población tan pequeña como Covarrubias y lo más seguro es que no encontrarán a los culpables.