Piden réplica las señoras que integran los 400 pueblos sitiando la casa de la periodista Claudia Guerrero. Pero ¿realmente sabrán a que se refiere y en qué consiste la réplica que están exigiendo? El teatro es más que obvio y la impunidad ha sido tal que la sociedad xalapeña ya se acostumbró a ese escenario olvidando lo que implica: un intento de amordazamiento de la crítica hacia el gobierno mediante la amenaza abierta. Es preocupante, porque en este caso lo obvio resulta invisible para la ciudadanía, que pasa por alto una agresión al más elemental derecho a disentir que mucho postula una “sociedad democrática”, que realmente ignora en qué consiste.