De ser cierta la versión de una señora que asegura haber sostenido relaciones sentimentales con el ex titular de reclusorios estatales, de la cual nació una niña, que fue ampliamente divulgada por algunos diarios locales, sería una acusación bastante grave porque involucra a servidores públicos cuya función los obliga al estricto apego a la normatividad. Si, como dice la señora, el acta de registro de nacimiento de su hija desapareció del sistema computarizado y que en presencia del titular del Registro Civil se le presionó para que aceptara el cambio en la condición paterna de la niña, entonces estaríamos ante un caso penado por la ley y lo más conveniente sería que el titular del registro civil en el estado aclare si es cierto que fue testigo o no del encuentro en su oficina entre la señora y su ex pareja sentimental.