Qué bien la construcción de un edificio para la Unidad Especializada en Combate al Secuestro, desafortunadamente por sí solo no resolverá el problema porque la solución consiste en atacar sus raíces sociales y emprender una auténtica depuración de los cuerpos policiales, de tal manera de terminar con la connivencia que en no pocas ocasiones existe y genera impunidad. La inversión para el nuevo edificio asciende a 90 millones de pesos, más los adicionales para la compra del equipo y, obviamente, el incremento presupuestal para la contratación de especialistas en la materia. Si resulta esa estrategia para combatir el secuestro, entonces bienvenido el gasto, de lo contrario solo se engrosará aún más la abultada nómina del sector de la Seguridad Pública.