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Xalapa, Ver., 18 de Ago. (SPI).- Mientras no sea combatida la corrupción oficial no podrán prosperar las reformas estructurales aprobadas y promulgadas, afirmó el integrante del Instituto de Investigaciones de Estudios Económicos y Sociales de la Universidad Veracruzana, Rafael Arias Hernández.

“No nos confiemos porque una cosa es lo que dicen las leyes y otra cosa es su aplicación. Aquí es donde verdaderamente empieza la verdadera práctica política, porque en este sistema todo mundo se dedica a simular y hacer como que hace”, señaló.

Y es que el investigador afirmó que mientras siga prevaleciendo la enorme corrupción que  no ha sido atendida y combatida, no podrán tener éxito las reformas, pues México se ha convertido en una nación de becarios y de sicarios.

Recordó que la cultura en México,  de una larga tradición y experiencia, es que una cosa es lo que dicen las leyes y otra es lo que se aplica.

“El reto de promover las reformas y hacer los cambios, es la aplicación de las mismas, así como la enorme corrupción que hay en todas las instituciones gubernamentales que no ha sido atendida”, manifestó.

Dijo que si se quiere verdaderamente lograr el cambio hay que empezar la aplicación de las leyes con la firme determinación de que lo que esté bien reforzarlo y consolidarlo y lo que esté mal hay que corregirlo de inmediato.

Si bien recordó que Enrique Peña Nieto se comprometió como presidente electo ha iniciar lo que consideró el comienzo del cambio y el combate a la corrupción, ese fenómeno aún  no se ha atendido y lo peor es que el país se ha convertido en muchas formas, de becarios y de sicarios.