El caso de Regina Martínez es sin duda de los de mayor resonancia en el actual gobierno del estado. Para la organización Comunicación e Información de la Mujer, AC (CIMAC), en la investigación sobre su asesinato primero se dedicaron a desacreditar su labor periodística, según expresó  Adriana Carmona López, responsable de la citada organización. En el desarrollo de su investigación sobre el caso expone que no se cumplieron las formas de una auténtica y efectiva investigación policíaca por lo que recomienda en una de sus conclusiones “emprender una investigación bajo los principios de debida diligencia y no discriminación a fin de impulsar líneas de indagación vinculadas a su labor periodística y las condiciones de género que la colocaron en un nivel de alto riesgo”.