Suprema

Por JUAN JOSÉ LLANES GIL DEL ÁNGEL

SOBRE EL AMPARO CONTRA LA NUEVA LEY DE PENSIONES

Veo con ESTUPOR (no encuentro otra palabra), el fenómeno de los amparos en contra de la nueva Ley de Pensiones del Estado de Veracruz. Y aclaro: SÍ creo que tiene vertientes inconstitucionales e inconvencionales, pero también creo que se trata de normas heteroaplicativas. Me adhiero, nada más, a los criterios emanados de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por ejemplo, en una tesis que es ampliamente ilustrativa sobre el tema, publicada bajo el rubro “PENSIONES A CARGO DEL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL. LAS NORMAS CONTENIDAS EN EL CAPÍTULO VI DEL TÍTULO SEGUNDO DE LA LEY RELATIVA, VIGENTE A PARTIR DEL PRIMERO DE JULIO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y SIETE, QUE REGULAN SU OTORGAMIENTO EN LOS SEGUROS DE RETIRO, CESANTÍA EN EDAD AVANZADA Y VEJEZ, PARA LOS ASEGURADOS INSCRITOS CON ANTERIORIDAD A LA ENTRADA EN VIGOR DE DICHO ORDENAMIENTO, SON DE NATURALEZA HETEROAPLICATIVA, EN TANTO QUE REQUIEREN DE LA EXISTENCIA DE ACTOS CONCRETOS QUE CONDICIONAN SU APLICACIÓN”, visible en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XVI, Agosto de 2002, Materia Común, Tesis 2a. XCIX/2002, página 389.

Dicha tesis recoge, UNA VEZ MÁS, el llamado “concepto de individualización incondicionada”, para establecer la diferencia entre normas autoaplicativas y heteroaplicativas. Queda claro, pues, que las normas en materia de seguridad social son HETEROAPLICATIVAS, esto es, que necesitan actos de aplicación para hacer procedente el examen constitucional a través del juicio de amparo.

Pero volviendo al punto, la “amparitis” me causa estupor. Preciso:

a).- La Ley de Pensiones del Estado de Veracruz contiene disposiciones de naturaleza heteroaplicativa. Por lo tanto, necesitan actos de aplicación para hacer procedente el examen constitucional.

b).- Quienes propugnan la interposición de amparos (con ánimo de lucrar, por supuesto), NO HAN LEÍDO O NO HAN COMPRADO LA NUEVA LEY DE AMPARO, o no saben que desde abril de 2013 hay una nueva ley reglamentaria de los artículos 103 y 107 constitucionales. Lo sostengo tajantemente por lo siguiente:

1.- En principio ya no se llama “amparo contra leyes”; el concepto fue rebasado y ahora se denomina “amparo contra normas generales autoaplicativas”.

2.- Si bien es cierto en el artículo 17 de la nueva Ley de Amparo se dispone que el plazo (no “término”) para la interposición del amparo en contra de normas generales autoaplicativas es de 30 días contados a partir de su vigencia, SI SE LEE más adelante, EN EL ARTÍCULO 61 (que precisa los casos en que el juicio de amparo es improcedente), se podrá advertir (fracción XIV), que cuando se trata de normas autoaplicativas es posible promover amparo en cuando éstas comienzan su vigencia O EN CONTRA DEL PRIMER ACTO DE APLICACIÓN.

Esto significó uno de los avances más notorios en materia de amparo, generados a partir de la nueva Ley. En palabras lisas y llanas:

Antes, si en contra de una “ley” autoaplicativa yo no promovía amparo en el plazo previsto en la ley, quedaba indefenso porque la ley se me aplicaría, al estimarse que la había consentido tácitamente.

AHORA, ante una “norma general autoaplicativa”, puedo promover amparo desde que entra en vigor, PERO si no lo promuevo, puedo combatir dicha norma en cuanto se me aplique. Esto es, NO QUEDO INDEFENSO. No hay, pues, tal URGENCIA de promover demanda de amparo.

En consecuencia, aun en el supuesto de que la Ley de Pensiones de Veracruz fuese autoaplicativa (QUE NO LO ES), el no promover amparo dentro del plazo de 30 días previsto en el Artículo 17 de la nueva Ley de Amparo no implica consentir la norma, porque es viable incoar el juicio de amparo en contra del primer acto de aplicación de la norma.

Sugiero que se lea el trabajo del Magistrado HUMBERTO SUÁREZ CAMACHO, titulado IMPROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO, visible en http://www.ijf.cjf.gob.mx/cursosesp/2013/reformasconstitamparodh/materialapoyo/7_causasdeimprocedencia.pdf

En la página 21, puede leerse: “Si la norma reclamada en un juicio de amparo es autoplicativa y no se combate dentro de los 30 días, no conduce a tenerla por consentida tácitamente, porque podrá impugnarse dentro de 15 días posteriores al primer acto de aplicación”.

Por lo tanto, quienes dicen que “si no te amparas AHORA MISMO te jodiste”, SON TIMADORES.