Dicen los malosos de ingenio, de esos que nunca faltan, sobre la renuncia que Antonio Nemi presentó a su jefe, el gobernador, y las circunstancias que la rodearon, debiera tener como fondo musical la letra de la popular canción de Alfredo Jiménez: “Te vas porque yo quiero que te vayas, a la hora que yo quiera te detengo…”.