No debe regatearse reconocimiento al esfuerzo que hace el gobierno del estado por tener una policía que genere confianza en el ciudadano, que sea eficiente y que por sus hechos gane la confianza de la población, pero tampoco puede soslayarse que ya han transcurrido cuatro años de la presente administración y aún no se ven resultados concretos en cuanto a contar con una policía de “cuarta generación” como en un momento se estuvo promocionando. El propio secretario Bermúdez lo reconoce: “Lo que ha fallado en gran parte de México es no tener policías buenos, estamos creando GE y GF, es creando un policía digno que brinde la paz social”. Si, está bien, pero ¿cuándo?