No asistieron al Consejo Político Estatal, convocado por la presidenta de ese partido en la entidad, los senadores Héctor Yunes Landa y José Yunes Zorrilla, a pesar de que ambos cuentan con una infraestructura partidista que en su conjunto supera ampliamente a lo que formalmente es el PRI en Veracruz, son sin duda factores de poder que el PRI necesita en las horas difíciles. Tan desangelado y carente de sustancia política fue ese Consejo, que la declaración de un importante cuadro partidista como lo es el diputado Alejandro Montano sobre su disposición para competir por una gubernatura de dos años, fue más noticia que el propio Consejo o el discurso de la presidenta estatal del PRI. El hecho de que la ausencia de tan relevantes actores políticos haya sido la que dio color al evento es una señal nada halagüeña para el tricolor. Algo debieran hacer si no quieren un susto mayúsculo o antes que desde México decidan tomar la batuta.