Por Mario Javier Sánchez de la Torre

1 de agosto de 2014

    Y se acabó julio. Séptimo mes del año y el número 42 del actual sexenio, lo que es indicativo que ya se rebaso la mitad del total de 72. Momento oportuno e interesante para hacer un análisis de la situación y de cómo se aprecia el panorama de los tiempos que están por venir.

    En el aspecto económico que ha sido el más vulnerable de la actual administración y no porque ésta haya hecho mal las cosas, sino por las deudas que le heredaron y ha tenido que aguantar sin llevar a cabo denuncia alguna, las cosas no podemos decir que siguen igual, sino lamentablemente peor de cuando comenzó, pues por más titulares de la Secretaria de Finanzas y Planeación se cambien, los intereses de las deudas crecen y crecen con el tiempo y la deuda de la entidad también.

    Razón por la cual hay que felicitar al contador Audirac Murillo, por el valor de hacerse cargo de un cadáver de tales dimensiones, pues el adeudo que arrastra la entidad no es solamente correspondiente al presente sexenio, sino que se viene arrastrando desde la pasada y pesada administración de la fidelidad. Válganos citar a manera de ejemplo solamente la famosa bursatilización     -que nunca se ha querido reconocer como deuda pero que se tiene que pagar-    y que según información oficial del gobierno de la fidelidad fue de tan solo 30 mil millones de pesos, pagaderos a 30 años. Y que hasta donde se conoce está dejando a la mayor parte de los ayuntamientos veracruzanos sin parte de sus participaciones federales.

    En el aspecto político se tiene que reconocer que al Revolucionario Institucional no le ha ido nada mal. Pues solamente en la LXIII Legislatura es mayoría y si le sumamos la chiquillada que aquí está integrada por el Verde Ecologista de México y Nueva Alianza, no hay quien le pueda ganar en todo aquello que le convenga.

    Situación que se ha visto en todas aquellas iniciativas que el Ejecutivo del Estado ha enviado y que por ociosas que sean han sido aprobadas. Como el caso de la Ley de Ecología que tiene toda la intención de ordenar el funcionamiento de los centros de verificación vehicular, los cuales a la fecha han venido funcionando a manera de concesiones en forma adecuada, pero que si la administración pública entra a hacerse cargo de ellos, no solamente caerán en la burocratización que impera en toda la administración pública, sino también en la corrupción que la permea, además de que convertiría esta actividad en un monopolio del Estado. 

    Actitud gubernamental estatal que iría en contra de las reformas constitucionales que actualmente está llevando a cabo al Gobierno de la Federación, en especial con lo relativo a la reforma energética.

    Y por lo que toca al tema de la sucesión gubernamental, aunque todavía faltan varios meses, esta situación no ha sido inhibidora para los ansiosos, en especial para los hijos de la fidelidad, quienes además de estarse peleando entre sí, le han perdido el respeto al gobierno de su jefe, el Ejecutivo del Estado, pues en abierto andan en campaña sin importarles el divisionismo que dejan ver al interior de la actual administración, a la cual muestran muy debilitada.

    Acción la anterior que se viene haciendo en vano, pues está visto que la sucesión gubernamental en estas tierras, yo no se llevarán a cabo como en el pasado inmediato, pues los tiempos ya cambiaron y uno de estos principales cambios es el centralismo mostrado por todos lados del gobierno de Peña Nieto. Por lo que el panorama para la fidelidad no le pinta muy  halagador.

Hasta el lunes. noti-sigloxxi@nullhotmail.com