A la entidad veracruzana le ocurre lo que a Brasil con el mundial de fútbol: el presidente Lula consiguió que Brasil fuera la sede y a su sucesora en la presidencia le correspondió cumplir con la tarea de acondicionar y construir los estadios sedes cuando la situación económica del país no está en bonanza. En su tiempo el gobernador Fidel Herrera consiguió para Veracruz la sede de los Juegos Centroamericanos pero le corresponde a su sucesor, Javier Duarte, acondicionar y construir los recintos deportivos en donde se llevarán a cabo, precisamente en medio de una crisis económica que durante los cuatro años de ejercicio gubernamental no se ha podido superar. Estamos a tres y medio meses de la inauguración de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, se trabaja a marchas forzadas para concluir las remodelaciones y el edificio del Velódromo que estarán listos para la justa deportiva. Desafortunadamente, la infraestructura carretera y la urbana de algunas de las sedes no serán la mejor presentación.